Portada - Imagen del relieve de la Tablilla de Shamash, sala 55 de la Biblioteca Británica. Descubierta en Sippar (actual Tell Abu Habbah), antigua Babilonia; data del siglo IX a. C. y muestra al dios solar Shamash en su trono recibiendo al rey babilonio Nabu-apla-iddina (888-855 a. C.), flanqueado por dos deidades intercesoras. El texto, en lengua babilónica, narra cómo el rey hizo una nueva estatua para dar culto al dios y otorgó privilegios a su templo. Fuente: Prioryman/CC BY SA 4.0

La lengua hablada antiguamente en Babilonia renace tras haber permanecido en silencio durante 2.000 años

Casi 2.000 años después de haber caído en desuso, un especialista en lingüística de la Universidad de Cambridge, el Dr. Martin Worthington, ha aprendido a hablar a antiguo babilónico, y no sólo está haciendo campaña por revivirlo como forma de comunicación oral, sino que además ha hecho una película en esta antigua lengua.

Los principales financiadores de la película dirigida por el Dr. Worthington, miembro del St John’s College , fueron la Sociedad Filológica, el Fondo de Beneficencia Thriplow, la Universidad de Cambridge y diversos colegios de Cambridge, permitiendo a los estudiantes producir la primera película del mundo en antiguo babilónico. Según un artículo publicado en The Telegraph , los actores estudiantes “dramatizaron un relato popular de una tablilla de arcilla del 701 a. C. titulado a ‘El hombre pobre de Nippur.’”

El antiguo relato narra la historia de un pastor de cabras que apalea al alcalde de una ciudad “tres veces” en venganza por haber matado el alcalde a una de sus cabras.

Durante dos décadas, el Dr. Worthington ha estudiado la antigua lengua del Medio Oriente que era utilizada en el pasado “por los reyes babilónicos de Mesopotamia, los faraones egipcios y los potentados del Próximo Oriente” según The Telegraph.

Tablilla de terracota “Inanna prefiere al agricultor”. Aquí, en este mito, Enkimdu (dios de la agricultura) y Dumuzi (dios de los alimentos y la vegetación) intentan ganarse la mano de la diosa sumeria Inanna. Inscripción en lengua sumeria hallada en Nippur (actual Nuffar, Gobernación de Al-Qadisiyah, Iraq). Primera mitad del II milenio a. C., Museo del Antiguo Oriente, Estambul. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP (Glasg)/CC BY SA 4.0)

Tablilla de terracota “Inanna prefiere al agricultor”. Aquí, en este mito, Enkimdu (dios de la agricultura) y Dumuzi (dios de los alimentos y la vegetación) intentan ganarse la mano de la diosa sumeria Inanna. Inscripción en lengua sumeria hallada en Nippur (actual Nuffar, Gobernación de Al-Qadisiyah, Iraq). Primera mitad del II milenio a. C., Museo del Antiguo Oriente, Estambul. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP (Glasg)/ CC BY SA 4.0 )

Un artículo publicado en el Daily Mail detalla cómo los científicos “crearon un archivo único de grabaciones procedentes de diferentes lectores de historias e inscripciones babilónicas y organizaron una conferencia anual para seis formadores interesados en el estudio de la antigua Mesopotamia y el antiguo Egipto.” Las grabaciones del Dr. Worthington con las lecturas de los poemas y mitos babilónicos en su lengua original están disponibles online en: https://www.soas.ac.uk/baplar/recordings/

Y donde muchos académicos y cineastas se dejan llevar a menudo por el ego, buscando reconocimiento y admiración, los objetivos del Dr. Worthington son ejemplares, al haber sido pionero en hablar babilónico en la creencia de que “permite a los estudiantes disfrutar de la magia de la autenticidad y conectar mediante palabras con un mundo perdido y lejano.” Y no podemos sino respetar esa actitud, puesto que la búsqueda de innovadores métodos de enseñanza y el hecho de dar vida a un currículum que de lo contrario sería bastante gris, define la grandeza en el campo de la educación.

George Heath-Whyte interpreta a Gimil-Ninurta en la antigua obra babilónica ‘El hombre pobre de Nippur’. (Departmento de Arqueología de la Universidad de Cambridge)

George Heath-Whyte interpreta a Gimil-Ninurta en la antigua obra babilónica ‘El hombre pobre de Nippur’. ( Departmento de Arqueología de la Universidad de Cambridge )

El desafío de resucitar una antigua lengua

Al no haber nadie intentado jamás hablar la lengua babilónica, utilizada por los antiguos pueblos que dominaban lo que hoy es Iraq, el Dr. Worthington no tenía ninguna referencia para poder medir la exactitud de sus vocalizaciones. Un artículo publicado en Heritage Key analiza el reto de saber cómo sonaba “el babilónico, o cualquier otra lengua muerta,” explicando que la exactitud se basa en “estrategias y técnicas diversas.” En ocasiones, los investigadores utilizan palabras babilónicas y asirias transcritas en alfabetos distintos del cuneiforme, pero a menudo “el sonido se deduce pericialmente mediante el cuidadoso estudio de combinaciones de letras y patrones de ortografía, utilizando los textos cuneiformes originales.”

Este pequeño cilindro de terracota registra las obras realizadas en las murallas de la ciudad de Babilonia por orden del rey Nabopolasar. Hallado en Babilonia, Mesopotamia, Irak. Periodo neobabilónico, 625-605 a. C. Museo Británico, Londres. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP (Glasg)/CC BY SA 4.0)

Este pequeño cilindro de terracota registra las obras realizadas en las murallas de la ciudad de Babilonia por orden del rey Nabopolasar. Hallado en Babilonia, Mesopotamia, Irak. Periodo neobabilónico, 625-605 a. C. Museo Británico, Londres. (Osama Shukir Muhammed Amin FRCP (Glasg)/ CC BY SA 4.0 )

“Esencialmente es un trabajo detectivesco,” señalaba el Dr. Worthington, añadiendo a continuación que: “Nunca sabremos a ciencia cierta si un babilonio hubiese aprobado nuestros intentos de pronunciación, pero al mirar de cerca las fuentes originales podemos realizar una suposición bastante buena.” El investigador comentaba para los reporteros de The Telegraph que desde el año 2000 había estudiado “ Cartas de espías, tratados entre estados, correspondencia diplomática, conjuros y recetas médicas.” A los estudiantes que intentan aprender el idioma en su curso universitario de Asiriología se les dice que “las estructuras son muy regulares,” y en palabras de Worthington “la mayor parte de los alumnos descubren que en algún momento, a menudo cuando llevan ya unos siete meses, de repente “lo pillan”: las estructuras encajan en su lugar.”

Filmando un antiguo relato

El Dr. Worthington dirigió la película, que fue coproducida junto con Kathryn Stevens, de la Universidad de Durham, y tuvo su estreno internacional en el St John’s College el pasado 27 de noviembre. La película, que ya está disponible en YouTube, fue inaugurada por el asiriólogo más anciano del mundo, James Kinnier Wilson, de 97 años, quien enseñó en la Universidad de Cambridge durante 34 años.

La trama de la película está basada en un antiguo relieve del Museo Británico en el que “dos crueles demonios felinos armados con dagas representan las tres palizas propinadas al alcalde por el hombre pobre de Nippur.” En palabras del Dr. Worthington , “no querían alumnos representando la pelea en la película, por lo que utilizaron el relieve con los sonidos detrás.” En cuanto a la búsqueda de la verdad esencial del antiguo relato, según el Dr. Worthington “podría interpretarse como una alegoría de cómo, aunque “los mandos intermedios” estuvieran ahí fuera para atraparte, un ser superior bondadoso cuidaría de ti, al igual que hace el rey en el relato proporcionándole al hombre pobre un carro de guerra .”

Senaquerib en su carro durante la guerra babilónica, relieve de su palacio en Nínive. (Dominio público)

Senaquerib en su carro durante la guerra babilónica, relieve de su palacio en Nínive. ( Dominio público )

Imagen de portada: Imagen del relieve de la Tablilla de Shamash, sala 55 de la Biblioteca Británica. Descubierta en Sippar (actual Tell Abu Habbah), antigua Babilonia; data del siglo IX a. C. y muestra al dios solar Shamash en su trono recibiendo al rey babilonio Nabu-apla-iddina (888-855 a. C.), flanqueado por dos deidades intercesoras. El texto, en lengua babilónica, narra cómo el rey hizo una nueva estatua para dar culto al dios y otorgó privilegios a su templo. Fuente: Prioryman/ CC BY SA 4.0

Autor: Ashley Cowie

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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