Esqueleto de Hombre Escandinavo de hace 1500 Años podría ser el Paciente Cero que trajo la Lepra a Gran Bretaña

El miedo y el estigma asociados a la terrible enfermedad de la lepra han perdurado durante milenios. Por largo tiempo se han buscado respuestas en relación a este antiguo y misterioso mal, pero sólo ha sido recientemente cuando los arqueólogos han conseguido diagnosticar lepra en el esqueleto de un joven escandinavo que murió en Inglaterra hacia el siglo V o VI. ¿Se extendió la lepra a Gran Bretaña desde Escandinavia hace 1500 años? ¿Fue este hombre su portador?

Como informa la web científica Phys.org, un equipo internacional de universidades ha examinado el esqueleto de Great Chesterford, de 1500 años de antigüedad, llamado así por el lugar en el que fue encontrado, durante las excavaciones que se estaban realizando en unos enterramientos anglosajones de Essex, Inglaterra.

Los huesos pertenecen a un hombre que se piensa que murió a una edad aproximada de 20 años. Los isótopos de su dentadura revelan que probablemente no procedía de Gran Bretaña, sino que se habría criado en el norte de Europa o sur de Escandinavia. Sus pies delatan además su posible padecimiento de lepra, con indicios claros de la enfermedad como el estrechamiento de los huesos de los dedos y daños en las articulaciones.  

Huesos de los pies pertenecientes al esqueleto de Great Chesterford. Foto: Inskip et al. 2015

En una nota de prensa de la Universidad de Southampton, la arqueóloga ra. Sonia Zakrzewski afirma: “No todos los casos de lepra se pueden detectar por deformaciones en el esqueleto. Algunos pueden no dejar huella en los huesos, mientras que otros les afectarán de forma parecida a como lo hacen otras enfermedades. En estos casos, la única manera de estar seguro es realizar pruebas de ADN o buscar otros marcadores químicos característicos del bacilo de la lepra.”

Los análisis en busca de ADN bacteriano y biomarcadores de lípidos confirmaron que el hombre había padecido la lepra con toda seguridad. De hecho la muestra de ADN era de tanta calidad que los científicos consiguieron no solo confirmar la lepra, sino además identificar a qué cepa pertenecía, la 31.

Los resultados de las pruebas en sus dientes, huesos y ADN se correspondían, y sugerían a los arqueólogos la posibilidad de que el individuo hubiera traído la lepra a Gran Bretaña en alguno de sus viajes.

Es el caso confirmado de lepra más antiguo que se conoce en Gran Bretaña

Huesos de los pies de un leproso, claramente deformados por la enfermedad. Dinamarca Wikimedia Commons

“Los resultados demostraron que la cepa de lepra investigada pertenecía a la línea genética 31, que se había detectado anteriormente en enterramientos de la Escandinavia Medieval y sur de Gran Bretaña. Pero en este caso, aparecía en una época mucho más antigua, el siglo V o VI”, observa la Universidad de Southampton.

El esqueleto de Great Chesterford. Foto: Universidad de Southampton

Los descubrimientos del estudio, publicados en la revista de ciencias PLOS One , pueden potencialmente arrojar luz sobre el antiguo origen y difusión de la lepra por Gran Bretaña, así como su consecuente migración a otros lugares del mundo.

Esta dolencia crónica y contagiosa está provocada por una bacteria. En algunos casos el paciente puede pasar más de 20 años sin presentar síntoma alguno, lo cual tiene como resultado un diagnóstico tardío. La enfermedad ataca la piel y los nervios, y puede causar graves lesiones en la piel, deformidades en el rostro y las extremidades e incluso la muerte. 

Ampliamente considerada en la actualidad como enfermedad tropical, se sospecha que los orígenes de la lepra se remontan al menos hasta hace diez millones de años, basándonos en la investigación llevada a cabo por el  Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas en el 2008. La lepra aún azota a miles de personas por todo el mundo todos los años, pero afortunadamente disponemos de efectivos tratamientos a base de drogas antimicrobianas a día de hoy.

Un Papiro Egipcio del 1550 a. C. da cuenta del caso más antiguo de enfermedad que, según creen los expertos, puede identificarse con la lepra. Más tarde, la lepra aparece también en crónicas de la Antigua Grecia tras la vuelta de Alejandro y sus tropas desde la India y finalmente en Roma en el año 62.

Durante largo tiempo, la lepra ha chocado con el miedo y la ignorancia de las gentes.  En la antigüedad se creía que era hereditaria, como resultado de una maldición o un castigo divino. En la Europa Medieval los leprosos portaban campanas con las que anunciaban su presencia, y se les exigía mantenerse alejados del resto de la población. Incluso tras la aparición de la medicina científica, los pacientes de lepra aún fueron estigmatizados y confinados en colonias de leprosos.

La autora principal del estudio Sarah Inskip, de la Universidad de Leiden, dijo de los descubrimientos realizados en el esqueleto de Great Chesterford, “Es fascinante tanto para arqueólogos como para microbiólogos. Nos ayuda a comprender la difusión de la enfermedad en el pasado y también cómo evolucionaron las diferentes cepas de la bacteria, lo cual puede permitirnos combatirla mejor en el futuro”

Se tiene previsto continuar estudiando otros esqueletos procedentes de diferentes localizaciones.

Imagen de Portada: Leproso agita una campana para advertir de su llegada Wikimedia Commons

Autor: Liz Leafloor

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso

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