Portada-Retrato al óleo del rey Enrique VIII pintado entre los años 1530 y 1535 por el flamenco Joos van Cleve. Colección de la Familia Real Británica. (Public Domain)

Las razones médicas que hicieron de Enrique VIII un rey temible y odiado por muchos

Rey de Inglaterra entre los años 1509 y 1547, Enrique VIII –miembro de la dinastía Tudor- ha pasado a la historia más por sus seis esposas, engañadas, repudiadas o ejecutadas, que por sus logros como monarca.

Famoso también por sus litigios y enfrentamientos con la Iglesia Católica que dieron lugar finalmente a la Reforma Inglesa y la creación de la Iglesia de Inglaterra , se convirtió en un personaje odioso para muchos, presa de un carácter colérico, soberbio y vengativo. Pero, ¿acaso dicho temperamento era consecuencia de algún trastorno médico?

Según publica Noticias de la Ciencia , una investigación realizada por el equipo del Dr. Arash Salardini , neurólogo especializado en conducta y profesor de la Universidad de Yale (Estados Unidos), ha llegado a la conclusión de que Enrique VIII recibió fuertes golpes en la cabeza en diversas ocasiones, pudiendo haber sufrido un traumatismo craneoencefálico severo  .

Retrato de la reina Catalina de Aragón, primera esposa de Enrique VIII, obra del artista Lucas Hornebolte. El divorcio de Catalina motivó la ruptura con la Iglesia Católica y la creación de la Iglesia de Inglaterra. Colección del Duque de Buccleuch y Queensberry (Public Domain)

Retrato de la reina Catalina de Aragón, primera esposa de Enrique VIII, obra del artista Lucas Hornebolte. El divorcio de Catalina motivó la ruptura con la Iglesia Católica y la creación de la Iglesia de Inglaterra. Colección del Duque de Buccleuch y  Queensberry  ( Public Domain )

Dicho traumatismo craneoencefálico severo explicaría sus problemas de memoria, su rabia incontenible, la incapacidad para controlar sus impulsos, los fuertes dolores de cabeza, así como el insomnio que, durante los diez años anteriores a su fallecimiento, el monarca inglés sufrió de forma casi continua. Para llegar a dichas conclusiones, los investigadores analizaron numerosas cartas, tanto del propio Enrique como de otras fuentes históricas para, de esta manera, poder documentar su historial médico y, del mismo modo, los sucesos que podrían haber contribuido a sus males.

Los descubrimientos realizados gracias a las misivas han confirmado las conjeturas e hipótesis que, a lo largo de los años, diversos historiadores han defendido acerca de los posibles daños sufridos por el colérico rey al competir en diferentes torneos.

Enrique sufrió dos graves lesiones en la cabeza partir de sus cuarenta años. Así, en el año 1524, una lanza penetró por el visor de su yelmo durante un torneo de justas , dejándole aturdido. Luego, al año siguiente, intentó cruzar un arroyo saltando por encima, valiéndose de una pértiga, con tan mala suerte que cayó de cabeza contra el fondo del arroyo, llegando a perder el sentido.

Enrique VIII fue herido en la cabeza durante un torneo de justas cuando una lanza penetró por el visor de su yelmo. “Enrique VIII de Inglaterra montando a caballo”, grabado en madera, pintado a mano, obra de Hans Liefrink (1538-1599). Rijksmuseum de Ámsterdam. (Public Domain)

Enrique VIII fue herido en la cabeza durante un torneo de justas cuando una lanza penetró por el visor de su yelmo. “Enrique VIII de Inglaterra montando a caballo”, grabado en madera, pintado a mano, obra de Hans Liefrink (1538-1599). Rijksmuseum de Ámsterdam. ( Public Domain )

Sin embargo, según reflejan las informaciones publicadas en Yale News , los investigadores opinan que el comportamiento impredecible del rey inglés podía deberse al accidente que sufrió durante otro torneo celebrado en enero de 1536, cuando un caballo cayó sobre él, causándole pérdida de conocimiento durante dos horas. Además, todos los historiadores siempre se han mostrado de acuerdo con respecto a que su comportamiento cambió a partir del año 1536.

En sus últimos años de vida, Enrique engordó notablemente y su cintura llegó a medir 137 centímetros. Asimismo, su carácter y comportamiento fueron complicándose y agravándose con el paso de los años, convirtiéndolo en un hombre errático, olvidadizo, furibundo y exageradamente impulsivo.  

Enrique VIII falleció el 28 de enero del año 1547, en el palacio de Whitehall , el día en que su padre hubiera cumplido noventa años. Fue sepultado en la  Capilla de San Jorge  del castillo de Windsor , junto a su tercera esposa, Juana Seymour .

Enrique VIII falleció el 28 de enero del año 1547 en el palacio de Whitehall, y fue sepultado en la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor, junto a su tercera esposa, Juana Seymour. En la imagen, “Enrique VII, Elizabeth de York, Enrique VIII y Juana Seymour”, óleo obra de Hans Holbein el Joven (1497/1498–1543) en el que aparecen Enrique y su esposa Juana acompañados de los padres del rey. Colección de la Familia Real Británica. (Public Domain)

Enrique VIII falleció el 28 de enero del año 1547 en el palacio de Whitehall, y fue sepultado en la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor, junto a su tercera esposa, Juana Seymour. En la imagen, “Enrique VII, Elizabeth de York, Enrique VIII y Juana Seymour”, óleo obra de Hans Holbein el Joven (1497/1498–1543) en el que aparecen Enrique y su esposa Juana acompañados de los padres del rey. Colección de la Familia Real Británica. ( Public Domain )

Imagen de portada: Retrato al óleo del rey Enrique VIII pintado entre los años 1530 y 1535 por el flamenco Joos van Cleve. Colección de la Familia Real Británica. ( Public Domain )

Autor: Mariló T. A.

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