Portada-Supuesto cuero cabelludo de un ‘yeti’ expuesto en el monasterio Khumjung de Nepal. (Fotografía: Nmnogueira/CC BY-SA 2.5)

Encuentros con bestias prehistóricas: ¿hechos reales o sugestión colectiva?

(Leer articulo en una sola página)

Una franja de ramas rotas que iba desde el suelo hasta los 3 metros de altura evidenciaba el paso de la bestia hacia el interior del bosque. Más adelante, el cazador observó que aquellas grandes huellas se unían a otras de iguales proporciones. El viento soplaba a su favor, lo que le permitió acercarse sin que los animales pudieran olerlo, pero cuando al fin logró contactar visualmente con la presa, su suerte pareció cambiar.

El calibre del fusil con el que había cazado osos y lobos durante años en la taiga siberiana era sencillamente demasiado pequeño para hacer frente a lo que se alzaba ante sus ojos: dos animales parecidos a los elefantes,  lanudos  y de color pardo, de colmillos curvados y espalda gibosa.

El hombre era demasiado ignorante para saber que había visto a dos mamuts ”, diría más tarde un diplomático francés apellidado Gallon, quien recogió este relato de un campesino ruso en 1920. Pero la historia volvió a repetirse el 28 de octubre de 1981, en la cercana región de Yakutia , cuando unos cazadores comunicaron haber visto una manada de estos elefantes prehistóricos pasar a unos 300 metros de distancia de donde se encontraban.

Tanto en 1920 como en 1981, campesinos rusos informaron de haber observado diversos ejemplares de mamuts lanudos. Ilustración de Joseph Smit para “El libro del reino animal” de William Percival Westell, 1910. (Public Domain)

Tanto en 1920 como en 1981, campesinos rusos informaron de haber observado diversos ejemplares de mamuts lanudos. Ilustración de Joseph Smit  para “El libro del reino animal” de William Percival Westell, 1910. ( Public Domain )

Aunque oficialmente la especie se halle extinta desde hace unos 14.000 años, muchos rusos han declarado haber visto ejemplares de esta mega-fauna vagando por el corazón de la tundra siberiana . En especial, no son pocos los testimonios de cazadores nómadas, los únicos pobladores en los más de 7 millones de kilómetros cuadrados del inexplorado bosque boreal, que relatan el encuentro con lo que ellos suelen llamar vulgarmente las moles de carne .

Si bien la causa de su extinción nunca ha estado clara y la vegetación que los alimentó durante milenios aún crece en el norte de Europa, la posible supervivencia de los mamuts no parece un asunto de relevancia en la agenda de los paleontólogos.

No obstante, muchos se preguntan si los científicos no habrán firmado la extinción de esta especie con demasiada premura, tal y como sucediera con el llamado celacanto: una especie de pez a la que se daba por extinguida y que fue descubierta en 1938 como pieza habitual de pesca de los nativos africanos.

Ejemplar de Latimeria chalumnae, una de las especies de celacanto redescubiertas: un pez al que los científicos daban por extinguido. (Public Domain)

Ejemplar de Latimeria chalumnae, una de las especies de celacanto redescubiertas: un pez al que los científicos daban por extinguido. ( Public Domain )

¿Pterosaurios en el cielo de Nueva York?

Uno de los pájaros dejó el grupo y se acercó hacia mí volando en círculos durante unos 5 minutos. Pude verlo realmente con claridad y, lo juro, nunca había visto una foto ni oído de un pájaro como ése.

Si los registros de mamuts se apilan por decenas, los de grandes lagartos que vuelan lo hacen por cientos. Tal es el caso del testigo R.W., un especialista en reptiles que tropezó en agosto del 2002 con una supuesta bandada de, al menos, 100 pterodáctilos desplazándose por los bosques de Viena.

Nunca había oído o visto una foto de un pájaro como aquél. Tenía una cabeza larga y calva y un pico alargado que se prolongaba desde la parte posterior del cráneo. Realmente parecía más un pterodáctilo que un pájaro.

Ejemplar fosilizado de un individuo joven de Pterodactylus kochi. Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford, Inglaterra. (Public Domain)

Ejemplar fosilizado de un individuo joven de Pterodactylus kochi. Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford, Inglaterra. ( Public Domain )

Después de haber trabajado para varios museos de Europa, R.W. afirmó haber observado cosas extrañas en su carrera, pero ninguna como aquellos animales volando sobre Viena, llegando a asegurar:

He pensado durante mucho tiempo si debía informar de esto. Pero a mí me parece totalmente claro que una nueva especie ha aparecido.

Si bien se estima que los pterosaurios desaparecieron hace 60 millones de años, la gran cantidad de supuestos avistamientos de estos vertebrados con alas hace que se comience a barajar la posibilidad de que la especie haya sobrevivido recluida en paraísos inexplorados, como sucediera con el dragón de la isla de Komodo : un reptil descubierto en 1910 cuya anatomía no parece haber sufrido grandes cambios en los últimos millones de años.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

Next article