Portada-Retrato de la princesa María Tudor, futura María I de Inglaterra. Óleo de Master John, 1544. (Wikimedia Commons)

María la Sanguinaria, Reina de Inglaterra: Parte I – Ascenso al Trono

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Retrato del Papa Clemente, quien se negó a anular el matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón, lo que motivó que el rey inglés se desligara de la Iglesia Católica y se autoproclamara cabeza de la Iglesia Anglicana. Óleo sobre lienzo de Sebastiano del Piombo. Museo Nacional de Capodimonte. (Wikimedia Commons)

Retrato del Papa Clemente, quien se negó a anular el matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón, lo que motivó que el rey inglés se desligara de la Iglesia Católica y se autoproclamara cabeza de la Iglesia Anglicana. Óleo sobre lienzo de Sebastiano del Piombo. Museo Nacional de Capodimonte. ( Wikimedia Commons )

Muerte de Enrique VIII y reinado de Eduardo VI

Lady Mary , como entonces se la llamaba en la Corte, pasó a formar parte del séquito de damas de compañía de la pequeña Isabel, pero los días de gloria de Ana Bolena también serían breves puesto que tampoco pudo darle a Enrique el ansiado varón y el 19 de mayo de 1536 fue decapitada, acusada de adulterio. Isabel siguió el mismo camino que años antes se vio obligada a recorrer María, siendo despojada de todos sus bienes y derechos reales y pasando a convertirse en una simple Lady más. 

Enrique VIII volvió a casarse. En esta ocasión lo haría con Jane Seymour , quien falleció tras alumbrar al deseado heredero varón el 12 de octubre de 1537. María fue la madrina de su nuevo hermano Eduardo, y también presidió el duelo en el funeral de Jane. En consideración a este gesto, su padre le permitió residir en el Palacio de Beaulieu .

Pasado el tiempo -y varias mujeres más-, Enrique VIII se casó nuevamente en 1543 con  Catalina Parr , que sería su sexta y última esposa y que conseguiría unir a toda la familia. Tanto fue así que un año después de su matrimonio, el rey firmaba el Acta de Sucesión según la cual tanto María como Isabel volvían a incluirse en la línea de sucesión al trono, justo por detrás de Eduardo.

Vista general del Palacio de Beaulieu, tal y como era en la época en la que María residió en él. (Wikimedia Commons)

Vista general del Palacio de Beaulieu, tal y como era en la época en la que María residió en él. ( Wikimedia Commons )

Enrique VIII murió en 1547, sucediéndole su hijo Eduardo VI , pero como éste sólo tenía 10 años por aquel entonces, la regencia pasó a un consejo dominado por protestantes ansiosos por implantar su fe en Inglaterra. Por su parte, el nuevo “niño-rey” pronto dio muestras de una salud muy precaria.

Como el consejo regente, infestado de protestantes, no quería que María heredara la corona ante el temor de que reimplantase el catolicismo, John Dudley, Duque de Northumberland , persuadió al jovencísimo Eduardo, para que excluyera a María e Isabel de la línea sucesoria. Dudley consiguió así colocar a su nuera como heredera del rey: Lady Jane Grey , prima de Eduardo, estaba casada con su hijo Guilford, al que el Duque ya veía como nuevo rey de Inglaterra.

Eduardo VI murió el 6 de julio de 1553, al parecer de tuberculosis, cuando contaba sólo 15 años de edad, siendo enterrado en la  Abadía de Westminster . Su muerte se mantuvo en secreto durante unos días para poder preparar la coronación de la futura reina, elegida por una camarilla de conspiradores y regentes, Jane Gray.

Eduardo VI de Inglaterra, el ansiado heredero que tanto deseó su padre Enrique VIII, murió con sólo 15 años de edad. Óleo de William Scrots. (Wikimedia Commons)

Eduardo VI de Inglaterra, el ansiado heredero que tanto deseó su padre Enrique VIII, murió con sólo 15 años de edad. Óleo de William Scrots. ( Wikimedia Commons )

María, Reina de Inglaterra

El 10 de julio de 1553, fue coronada reina de Inglaterra Jane Gray, jurándole fidelidad las autoridades del reino. Pero lo que su padre John Dudley no había calibrado lo suficiente fue el gran poder de atracción popular que arrastraría en un primer momento la princesa María, heredera legítima según el Acta de Sucesión de 1544 redactada y firmada por Enrique VIII.

El pueblo no se mostraba muy satisfecho con su nueva reina y el 19 de julio, María I de Inglaterra entró triunfalmente en Londres. Juana se vio obligada a renunciar a la corona al considerarse que su elección por parte del fallecido rey Eduardo VI había sido fruto de una coacción.

María ordenó liberar a los católicos  Thomas Howard, III duque de Norfolk  y Stephen Gardiner a quien nombró  obispo de Winchester  y Lord Canciller . Sólo podía confiar en ellos, ya que el resto de consejeros privados estaba implicado en la conjura para coronar a Lady Jane. A continuación mandó encarcelar  a los traidores en la Torre de Londres, donde poco después serían ejecutados. Lady Jane y John Dudley se contaban entre ellos.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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