Portada - Imagen aérea de lo que se cree que son las ruinas de la ciudad perdida de Tenea. Fuente: Ministerio de Cultura griego

Descubierta en Grecia antigua ciudad perdida fundada por prisioneros de la legendaria guerra de Troya

En un monumental anuncio arqueológico, el Ministerio de Cultura griego ha declarado a la prensa esta semana que uno de sus equipo de arqueólogos “ha localizado los primeros restos tangibles” de una antigua ciudad construida por prisioneros de la famosa guerra de Troya (que estalló cuando Helena, esposa del rey Menelao de Esparta, se enamoró del príncipe troyano Paris). Las ruinas de Troya se encuentran en la costa occidental de lo que hoy es Turquía.

En busca de la ciudad perdida de Tenea

El año pasado, el ministerio publicó una fotografía aérea de un grupo de casas de hace 3.000 años pertenecientes a un antiguo asentamiento. Elena Korka, directora de antigüedades y patrimonio cultural de Grecia, comentaba para Associated Press que un equipo de arqueólogos había logrado identificar “característicos muros, suelos y aberturas de las puertas, habiendo desenterrado además cerámica adicional datada entre el siglo IV a. C. y la época romana tardía."

Durante casi una década, Korka había estado buscando la ciudad perdida de Tenea, en la que según antiguos documentos se instalaron prisioneros de guerra de la batalla de Troya. Según un artículo sobre el descubrimiento publicado en The Washington Post , Korka siguió las pistas dejadas por el antiguo filósofo griego Estrabón, quien escribió que la ciudad de Tenea gozaba de “una ubicación ideal al sur del bullicioso antiguo puerto de Corinto, en la estrecha franja de tierra que conecta la Grecia continental con la península del Peloponeso.”

Helena de Troya, óleo de Dante Gabriel Rossetti. (CC BY-NC-SA 3.0)

Helena de Troya, óleo de Dante Gabriel Rossetti. ( CC BY-NC-SA 3.0 )

Antiguos documentos que se materializan en el mundo actual

En la antigua leyenda griega, el rapto de Helena cuando se encontraba en Esparta provocó un asedio de la ciudad de Troya por parte de los griegos que duró diez años. Cuando los romanos invadieron Corinto en el 146 a. C., la ciudad fue definitivamente destruida, marcando el principio de la conquista romana de Grecia, pero “Tenea quedó indemne.” A lo largo de los últimos dos siglos, según leemos en el artículo del Washington Post, Tenea quedó “eclipsada en los libros de historia por antiguas metrópolis más relevantes.”

Entre los primeros hallazgos de los arqueólogos, según informa ABC News , estuvieron “las paredes y los suelos de barro, mármol o piedra de los edificios, así como cerámica doméstica, un dado de hueso y más de 200 monedas que databan desde el siglo IV a. C. hasta la época romana tardía.” Los arqueólogos descubrieron también un tarro de cerámica que contenía los restos de “dos fetos humanos”, un hallazgo considerado “inusual”, ya que habitualmente los griegos enterraban a sus muertos en cementerios muy organizados construidos fuera de las murallas de la ciudad.

Los arqueólogos han descubierto en las ruinas de la antigua Tenea paredes, puertas y suelos característicos de la arquitectura de la época. (Ministerio de Cultura griego)

Los arqueólogos han descubierto en las ruinas de la antigua Tenea paredes, puertas y suelos característicos de la arquitectura de la época. ( Ministerio de Cultura griego )

El año pasado, el Ministerio de Cultura griego anunciaba que los arqueólogos habían encontrado “abundantes tesoros cuando excavaban lo que había sido un cementerio de doble cámara en el asentamiento de Tenea ”, y este año han descubierto nueve enterramientos, cerámica inscrita, objetos rituales de oro, joyas de cobre y hueso y monedas que datan desde el siglo IV a. C. hasta la época romana. Korka comentaba a los arqueólogos que “Al parecer los ciudadanos eran bastante pudientes,” añadiendo a continuación que la ciudad era un próspero centro comercial situado “en una ruta clave entre las importantes Corinto y Argos, en el nordeste del Peloponeso.”

Reuters informa de que “entre los hallazgos había una moneda de oro para pagar el viaje a la otra vida y un anillo de hierro con un sello que representa al dios griego Serapis sentado en un trono y a Cerbero – mítico perro de tres cabezas que custodia las puertas del Hades – junto a él.” Y aunque tan a menudo la ‘suerte’ desempeña un importante papel en tan magníficos descubrimientos históricos, en este caso fue sencillamente una cuestión de aplicar un método, una afirmación que se hizo evidente apenas el año pasado en una conferencia impartida en la Universidad de Nueva York , en la que Korka anunciaba que “nuestro objetivo final era [...] el descubrimiento de pruebas que nos pudieran ayudar a encontrar las ruinas del antiguo asentamiento de Tenea.”

Los hallazgos realizados en el antiguo asentamiento incluyen jarras, vasijas y una serie de lámparas, entre las que destacan algunas con imágenes de la diosa romana Venus y dos cupidos. (Ministerio de Cultura griego)

Los hallazgos realizados en el antiguo asentamiento incluyen jarras, vasijas y una serie de lámparas, entre las que destacan algunas con imágenes de la diosa romana Venus y dos cupidos. (Ministerio de Cultura griego )

El descubrimiento ofrece a los historiadores una imagen más completa de la singular función de Tenea como puente entre las culturas griega y romana. El año pasado escribía Korka al respecto:

La ciudad de Tenea da testimonio de los supremos logros artísticos de la civilización grecorromana... Sus ruinas y hallazgos sirvieron a muchos propósitos, uno de los cuales era el de crear espacios que pudieran ser leídos simultáneamente según códigos culturales tanto griegos como romanos, espacios en los que verlos juntos finalmente tendría sentido.

“Hemos encontrado pruebas de la vida y la muerte... y todo esto es sólo una pequeña parte de la historia del lugar,” señalaba Korka, apostillando finalmente que “Los próximos años nos permitirán evaluar dónde estamos.”

Imagen de portada: Imagen aérea de lo que se cree que son las ruinas de la ciudad perdida de Tenea. Fuente: Ministerio de Cultura griego

Autor: Ashley Cowie

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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