Portada - Mitad superior de una estatua de alabastro de una mujer sumeria. Las manos se encuentran unidas en un gesto de devoción. Los ojos probablemente fueran incrustaciones. Una prenda de piel de oveja cubre el hombro izquierdo de la figura. Período Dinástico Arcaico, c. 2400 a. C. Hallada en Mesopotamia, actual Irak. Museo Británico, Londres. Fuente: Osama Shukir Muhammed Amin/CC BY SA 4.0

Nammu: la historia olvidada de la madre de los dioses sumerios

(Leer articulo en una sola página)

Nammu era la diosa madre sumeria primordial que dio a luz a los dioses y creó a la humanidad. A pesar de tan importante función, gran parte de su historia está envuelta en el misterio. Puede deducirse algo de información sobre ella si nos fijamos en la equivalente babilónica de Nammu, Tiamat. Al ser Tiamat mejor conocida en las fuentes literarias, los investigadores pueden desentrañar parte de la antigua mitología que rodea a la diosa Nammu comparando ambas deidades.

Aunque Nammu (también transcrito como Namma) no aparece como personaje principal en ninguno de los mitos sumerios conocidos, es mencionada brevemente en varios de ellos. Mucha de la información que conocemos sobre esta diosa primigenia se deduce de estas referencias esporádicas acerca de ella. En el mito titulado “Enki y Ninmah”, por ejemplo, se menciona que Nammu fue la “madre primigenia que dio a luz a los dioses superiores”.

Cabeza de una mujer de Mesopotamia con turbante. (Dominio público)

Cabeza de una mujer de Mesopotamia con turbante. ( Dominio público )

Nammu crea a los seres humanos

Es también en el mito de ‘Enki y Ninmah’ donde Nammu es presentada como creadora de los seres humanos. El mito comienza describiendo la forma de vida que llevaban los dioses antes de la creación de la humanidad. En aquel tiempo, los dioses tenían que trabajar: “Los dioses estaban cavando los canales y acumulando sedimentos en Ḫarali.”

Mientras los dioses mayores supervisaban el trabajo, los dioses menores se veían obligados a realizar los trabajos más penosos. Descontentos con la dureza de su vida, los dioses menores comenzaron a quejarse y culparon de su triste suerte a Enki, uno de los principales dioses sumerios. Sin embargo, Enki, estaba profundamente dormido “en las aguas subterráneas, el lugar cuyo interior no conoce ningún otro dios”, y por lo tanto no era consciente de la insatisfacción de los dioses menores.

Detalle de Enki en el Sello de Adda, antiguo sello cilíndrico acadio que data de alrededor del año 2300 a. C. (Dominio público)

Detalle de Enki en el Sello de Adda, antiguo sello cilíndrico acadio que data de alrededor del año 2300 a. C. ( Dominio público )

Fue Nammu quien recogió las lágrimas de los otros dioses y se las llevó a su hijo, diciéndole “¿De verdad estás ahí tumbado durmiendo y ... no despiertas? Los dioses, tus criaturas, están destrozando su ... ¡Hijo mío, levántate de tu cama! Por favor, aplica la destreza nacida de tu sabiduría y crea un sustituto (?) de los dioses para que ellos pueden librarse de su duro trabajo!”

Esto despertó al dios, quien empezó a pensar en el asunto mencionado por su madre. Finalmente, Enki decidió que Nammu debía crear a los seres que ella le había sugerido: “La criatura que planeaste realmente llegará a existir. Imponle el trabajo de cargar las cestas. Deberás amasar arcilla de la cima del abzu; las diosas del nacimiento (?) cortarán la arcilla y tú traerás esa forma a la existencia.” Así fueron creados los seres humanos.

Hombre orante de pie, escultura votiva de Tell Asmar, 2750 a. C. – 2600 a. C. (CC BY 2.0)

Hombre orante de pie, escultura votiva de Tell Asmar, 2750 a. C. – 2600 a. C. ( CC BY 2.0 )

Parte del panteón de Eridu

Aunque existen pocas pruebas en la actualidad de que hubiese un culto dedicado a la veneración de Nammu, se sabe que estaba vinculada al panteón de Eridu. Se ha especulado que, antes de que Enki se convirtiera en el dios patrón de Eridu, la diosa Nammu era la patrona de la ciudad.

El panteón sumerio. (Fredsvenn)

El panteón sumerio. (Fredsvenn)

Aunque su importancia como diosa disminuyó con el paso del tiempo, continuó gozando de gran estima entre los antiguos mesopotámicos. Como ejemplo de ello, el fundador de la Tercera Dinastía Sumeria de Ur, Ur-Nammu, se llamaba así en honor a la diosa.

Comparación con Tiamat

La equivalente babilónica de Nammu era la diosa Tiamat. Esta última es famosa principalmente por su aparición en el Enuma Elish, la epopeya babilónica de la creación. Al igual que Nammu, Tiamat fue la madre de la primera generación de dioses. A diferencia de Nammu, sin embargo, Tiamat entró en conflicto con los dioses que ella misma había creado.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

Next article