Portada - Fotografía del Pectoral de Teacapán. (Fotografía: INAH-Sinaloa)

Arqueólogos mexicanos montan pectoral prehispánico tras estudiar la simetría de las cuentas y piedras recuperadas

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Especialistas pertenecientes al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México recuperaron un conjunto de cuentas, piedras y piezas dispersas y, tras una serie de investigaciones realizadas por los arqueólogos Luis Alfonso Grave Tirado y Dina Gabriela Basurto Félix, ha sido posible contextualizarlas como parte de un pectoral prehispánico.

Tal y como se informa desde la propia web oficial del INAH , dichas investigaciones ubicaron el lugar de procedencia de las cuentas en un conchal de ostrón cercano a Teacapán, al sur de Sinaloa, en el municipio de Escuinapa, dentro de la región de las Marismas Nacionales : un área muy extensa y rebosante de lagunas costeras, agua salobre, manglares, pantanos y cañadas donde, hasta el momento, el INAH ha registrado 627 yacimientos arqueológicos, en su mayoría concheros.

Los expertos llevaron a cabo las correspondientes tareas de limpieza, medición, análisis y clasificación por materiales, lo que les permitió conocer más y mejor las diversas técnicas de manufactura y comparar las piezas con otras similares que se han hallado en Sinaloa y en el Occidente de México. Al mismo tiempo, revisaron diferentes investigaciones realizadas sobre las culturas prehispánicas de la región de Sinaloa, Nayarit y Jalisco, así como de Sonora y Baja California , que pudieran aportar mayor cantidad de datos. Tras todo lo anterior, el arqueólogo Gibrán de la Torre , basándose en el análisis geométrico de las piezas —de acuerdo con su resistencia y cantidad— y en la función de las mismas, propuso intentar montar el pectoral. Una labor que finalmente llevó a cabo su colega y compañero, el también arqueólogo Jesús Aguilar Barjas.

Conjunto total de piezas recuperadas por los especialistas mexicanos. (Fotografía: INAH-Sinaloa)

Conjunto total de piezas recuperadas por los especialistas mexicanos. ( Fotografía: INAH-Sinaloa )

Las primeras piezas armadas fueron los canutillos o cuentas tubulares pequeñas, que conforman el 70% del conjunto e iban colocadas a modo de red. El ejemplo etnográfico de este tipo de pectorales se encuentra entre los grupos cucapá que habitan el norte de Baja California. Para realizar el diseño se empezó con una hilada de 69 cuentas tubulares y, posteriormente, nueve hiladas más que fueron unidas por una cuenta situada en el centro de cada sección. Terminado el tejido de red se integraron las piezas triangulares, las circulares, las tubulares largas y las de piedra verde para hacer el borde.

Según afirman los científicos, el uso de adornos de piedra verde y concha, juntos o por separado, en el occidente y noreste de México se remonta hasta, al menos, los inicios de nuestra era. Además, según indican diversos antecedentes y descubrimientos, en esa región mexicana se usaban las conchas y piedras como ajuares funerarios: en la Sierra de El Nayar , en un lugar conocido como cerro del Huiste, se encontraron varios enterramientos humanos con atavíos diversos, y entre ellos destacaba un individuo que lucía un pectoral confeccionado a base de conchas.

Otro yacimiento que cabe destacar en el que miembros del INAH han logrado recuperar artefactos de conchas como parte de un ajuar funerario es el de cañón de Bolaños , donde uno de los cuerpos estaba acompañado de 400 cuentas circulares y dos brazaletes de conchas, mientras que en otro de los enterramientos el fallecido portaba una máscara elaborada con mosaicos del mismo material. Hay que recordar que en Sinaloa los ornamentos realizados con conchas constituían bienes de gran prestigio social, en especial los elaborados con especies poco comunes. Sin embargo, no ha sido frecuente el hallazgo de este tipo de ornamentos, hasta ahora.

Distintas fases del montaje de las piezas del antiguo pectoral prehispánico. (Fotografía: INAH-Sinaloa)

Distintas fases del montaje de las piezas del antiguo pectoral prehispánico. ( Fotografía: INAH-Sinaloa )

El Pectoral de Teacapán se encuentra expuesto desde ayer lunes, 9 de enero, en las instalaciones del Centro INAH Sinaloa, en Culiacán , donde permanecerá hasta el próximo 15 de febrero. Posteriormente será trasladado al Museo Arqueológico de Mazatlán , donde se mostrará al público de manera permanente a partir del próximo 17 de febrero.

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