Portada - Estatua del rey Amenhotep III en las ruinas de su templo de Luxor. (Ministerio de Antigüedades de Egipto)

Arqueólogos descubren en Luxor magníficas estatuas del faraón Amenhotep III y la diosa leona de la guerra Sekhmet

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Un equipo de arqueólogos que se encuentra trabajando en Luxor ha descubierto una magnífica estatua del faraón del antiguo Egipto Amenhotep III, así como varias estatuas y fragmentos de estatuas de la diosa leona de la guerra Sekhmet, destinadas a proteger al faraón.

El proyecto de excavación del templo llevado a cabo por la organización Proyecto de Conservación del Templo de Amenhotep III y los Colosos de Memnón sigue su curso desde hace muchos años. Con el paso del tiempo, las aguas procedentes de los desbordamientos del río Nilo, el pillaje y un terremoto de gran magnitud contribuyeron a la destrucción del templo.

La estatua de Amenhotep III está tallada en granito negro, y nos muestra al faraón sentado en su trono. Mide 248 centímetros (8,14 pies) de alto, 61 centímetros de ancho (2 pies) y 110 centímetros (3,6 pies) de grosor, según podemos leer en este artículo de AhramOnline en el que se cita a la directora del proyecto, Hourig Sourouzian:

“Es una obra maestra de la escultura del antiguo Egipto: muy bien tallada y perfectamente pulida,” explicaba Sourouzian en declaraciones recogidas por AhramOnline. La investigadora añadía a continuación que los rasgos faciales del rey parecen bastante juveniles, lo que quizás indique que la estatua fue tallada en los primeros años de su reinado como faraón de Egipto.

El equipo encontró una escultura similar de Amenhotep III en el año 2009. Esta estatua se halla actualmente expuesta en el Museo de Arte del Antiguo Egipto con sede en Luxor. En el futuro, cuando el templo funerario de Amenhotep esté restaurado por completo, será devuelta a su lugar original, al igual que se hará con la estatua recientemente descubierta.

Mahmoud Afifi, del Ministerio de Antigüedades de Egipto, ha notificado que en el yacimiento también se han recuperado otras 66 piezas de diversas estatuas de Sekhmet a lo largo de la presente temporada de excavaciones. En algunas de ellas la diosa aparece sentada, mientras que en otras está de pie con papiros, cetros y ankhs (símbolo de la vida) en sus manos. Muchas de las estatuas de la diosa leona aún conservan su cabeza. Otras están fragmentadas en varios pedazos, entre ellos cabezas, bustos, y otras partes del cuerpo.

Las estatuas de Sekhmet fueron descubiertas en el área comprendida entre el peristilo del templo y la sala hipóstila. Los arqueólogos han estado excavando estas zonas en su intento de encontrar el muro que separaba el patio de la sala hipóstila. Se espera que con el descubrimiento de estas estatuas pueda conocerse mejor cómo se distribuía el templo sobre el terreno.

Algunas de las estatuas de la diosa egipcia Sekhmet, tal y como fueron descubiertas ‘in situ’. (Ministerio de Antigüedades de Egipto)

Algunas de las estatuas de la diosa egipcia Sekhmet, tal y como fueron descubiertas ‘in situ’. (Ministerio de Antigüedades de Egipto)

En el año 27 a. C., el templo quedó gravemente dañado por un fuerte terremoto que derrumbó las paredes y las columnas que las sostenían. Según explicó Sourouzian a AhramOnline, las estatuas de la diosa con cabeza de león sobrevivieron a una extracción de piedra intensiva durante el período ramésida. La arqueóloga señaló además que estas estatuas son de gran interés para los investigadores. Los conservacionistas se han propuesto devolver todas las estatuas de la diosa a su posición original cuando finalice el proyecto.

El nombre Sekhmet deriva de la palabra egipcia sekhem, que significa ‘poder’. Uno de los mitos de esta diosa era que protegía al dios del sol contra sus enemigos. Amenhotep tenía centenares de esculturas de Sekhmet decorando los templos construidos en Tebas durante su reinado, que duró probablemente desde e1año 1386 a. C. hasta el 1349 a. C. El faraón tenía 50 años en el momento de su muerte.

Una de las estatuas mejor conservadas de Sekhmet, la diosa leona protectora del faraón Amenhotep III. (Proyecto de Conservación del Templo de Amenhotep III y los Colosos de Memnón)

Una de las estatuas mejor conservadas de Sekhmet, la diosa leona protectora del faraón Amenhotep III. (Proyecto de Conservación del Templo de Amenhotep III y los Colosos de Memnón)

El templo funerario de Amenhotep III construido en Tebas fue llamado el “templo de millones de años.” Las numerosas estatuas de Sekhmet erigidas en él estaban destinadas a proteger al rey contra el mal y prevenir las enfermedades. En la web del World Monuments Fund (“Fondo Mundial para los Monumentos”) hay un artículo sobre Amenhotep III y su obra en el que podemos leer:

Amenhotep III  está sepultado en el interior de las colinas de piedra caliza de la necrópolis de Tebas, un cementerio que se extiende a orillas del río Nilo, frente a la actual Luxor, donde los faraones y sus reinas, sacerdotes, y escribas reales eran enterrados entre los siglos XVI y XI antes de Cristo. Amenhotep III reinó en Egipto durante casi cuatro décadas hasta su muerte en el año 1349 a. C. a la edad de 50 años. Su reinado estuvo marcado por la prosperidad, la estabilidad política, y la creación de algunos de los más magníficos monumentos del antiguo Egipto. Su legado incluye un elaborado templo mortuorio construido para albergar los rituales y ofrendas necesarios para honrar al faraón a perpetuidad.

Colosal estatua de Amenhotep III expuesta en el Museo Británico. (Public Domain)

Colosal estatua de Amenhotep III expuesta en el Museo Británico. (Public Domain)

Desafortunadamente, el rey construyó su templo funerario demasiado cerca del río del Nilo, y sus crecidas acabaron por inundarlo. El pillaje del ser humano deterioró aún más sus edificios y esculturas, y un fuerte terremoto provocó aún mayores daños. Sin embargo, los arqueólogos llevan tiempo trabajando para salvar todo lo posible, y se han propuesto reconstruir y conservar el templo funerario para la posteridad.

Imagen de portada: Estatua del rey Amenhotep III en las ruinas de su templo de Luxor. (Ministerio de Antigüedades de Egipto)

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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