Portada - Panorámica de las excavaciones de Göbekli Tepe. (Fotografía: Historia Enigmática)

Los misterios de Göbekli Tepe

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Mal traducido por algunos como “el ombligo del mundo”, esta colina panzuda, tal y como se traduce literalmente, ha desafiado todo lo que creíamos saber sobre la historia del ser humano: si afirmamos que el clima se modificó en torno al 9000/8000 a. C., mejorando las condiciones para que el ser humano se asentara en ciudades, ¿cómo es posible que nos encontremos con este templo datado, como mínimo, en el 10.000 a. C.?

Un poco de historia

Cuando un equipo estadounidense-turco localizó el asentamiento por primera vez, consideraron que los trabajos de los pilares eran tan complejos que debería tratarse de un cementerio medieval abandonado, y por tanto, no guardaba ningún interés prehistórico, descartándose el proyecto. Posteriormente, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt, a mediados de los años 90 del siglo pasado, observó varios detalles que otros dejaron pasar, por lo que organizó y lideró un equipo de arqueólogos para analizar al detalle estas enigmáticas estructuras.

Las prospecciones geofísicas en Göbekli Tepe han mostrado que el yacimiento ocupaba 90.000 metros cuadrados de extensión, y que aún quedan sepultados otros quince recintos. Por tanto, podría ser hasta treinta veces más grande que el propio Stonehenge. Al parecer, alguno de los recintos serían más antiguos que los cuatro excavados hasta la fecha, remontándose a finales de la última glaciación, hasta hace unos 15.000 años: 5.000 años anteriores a las primeras evidencias de agricultura. Y todo ello bajo unas condiciones climáticas bastante intempestivas.

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt en una imagen del año 2014. (Dominio público)

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt en una imagen del año 2014. ( Dominio público )

Entonces, habría que presuponer que la civilización que pocos años antes estaba viviendo en cuevas, en un periodo corto de tiempo pasó a construir estas grandes edificaciones, trabajar la cantera, esculpir la piedra, etc.

“El proceso es mucho más emocionante de lo que esperábamos. Sobre todo porque Göbekli Tepe pertenece al mundo de los cazadores recolectores antes que al de las sociedades agrícolas. Es decir, no es todavía el comienzo del Neolítico. Tuvo un uso ininterrumpido de más de mil años, pero hubo un colapso en su desarrollo según pasaban los siglos. Las estructuras realmente monumentales se encuentran en los estratos más antiguos, de modo que en los más modernos se hacen más pequeñas y se aprecia un significativo declive en la calidad”, comentaba Schmidt acerca de su investigación .

Para la comunidad científica, estábamos  ante otro caso de involución que nos recuerda al antiguo Egipto. Pero la opinión de Schmidt era distinta: su esperanza era encontrar estratos aún más antiguos que demostraran que al comienzo sí hubo una evolución, que no se pasó de la nada a las grandes estructuras y de nuevo a la involución… Pero desgraciadamente falleció antes de encontrarlo, en el año 2014.

Vista panorámica del la zona sur de las excavaciones arqueológicas de Göbekli Tepe en Turquía. (Rolfcosar/GNU Free)

Vista panorámica del la zona sur de las excavaciones arqueológicas de Göbekli Tepe en Turquía. ( Rolfcosar/GNU Free )

¿Qué es realmente Göbekli Tepe?

Se trata de unos templos circulares, con grandes piedras talladas en forma de T. Se sabe que dichas piedras tendrían en su zona superior unas estructuras que formaban el techo. Cada “T” representa un ser humano, pues tienen tallados brazos y algunas hasta correas con hebillas. Unas manos que se asemejan a otras que también fueron talladas sobre algunos Moái de la isla de Pascua. Tal vez se trate de otra prueba  más para los que defienden la teoría de una conexión a lo largo y ancho del planeta en tiempos prehistóricos.

Asimismo, en los laterales aparecen esculturas con formas de animales representando un animal de cada especie, encontrándonos así con zorros, leones, jabalíes, asnos salvajes, garzas, patos, escorpiones, hormigas, arañas, serpientes, etc. En el centro surge una columna, por lo que algunos creen que, en realidad, se trata de las figuras de dos seres humanos.

Detalles de las manos talladas sobre las columnas de Göbekli Tepe. (Fotografía: Historia Enigmática)

Detalles de las manos talladas sobre las columnas de Göbekli Tepe. ( Fotografía: Historia Enigmática )

Detalle de las manos talladas sobre algunos moais de la Isla de Pascua. (Fotografía: The Estate of Lorenzo Domínguez)

Detalle de las manos talladas sobre algunos moais de la Isla de Pascua. ( Fotografía: The Estate of Lorenzo Domínguez )

Rápidamente recordamos los paralelismos que concuerdan con el arca de Noé, de la que tradicionalmente se cree que encalló en el monte Ararat (a varios kilómetros de este emplazamiento). También hay quien cree que este asentamiento podría ser el origen del mito del jardín del Eden, pero nosotros estamos de acuerdo con el Dr. Antonio Piñero, máxima autoridad española en estudios bíblicos, quien afirma que el jardín del Edén es un mito sin localización geográfica concreta.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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