Portada-El castigo de Ixión. La condena de Ixión consistía en permanecer eternamente atado a una rueda solar ardiente por haber asesinado a su suegro. En la leyenda esto le convirtió en el primer culpable de la muerte de uno de sus parientes cercanos de la mitología griega. Public Domain

Crimen y Castigo: Condenas Eternas Impuestas por los Antiguos Dioses Griegos

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La palabra “araña”, procede del mito de Aracné.

Ilustración 12 del Purgatorio de Dante, por Gustavo Doré, en la que se puede observar a Aracné en una postura convulsa, bajo una forma híbrida de mujer y araña. Public Domain

Ilustración 12 del Purgatorio de Dante, por Gustavo Doré, en la que se puede observar a Aracné en una postura convulsa, bajo una forma híbrida de mujer y araña. Public Domain

Atlas

Según la leyenda, hubo una gran serie de batallas que duraron 10 años entre los Titanes y los dioses Olímpicos, denominada Titanomaquia.  Esta guerra iba a determinar quién dominaría el Universo entero, y acabó con la victoria de los Olímpicos.

El Titán Atlas y su hermano se habían aliado con los demás Titanes. En el mito se narra que una vez fueron todos derrotados, muchos de ellos fueron condenados al Tártaro, mientras que Atlas fue castigado a permanecer de pie en el límite occidental del mundo y a soportar eternamente el peso de los cielos sobre sus hombros, a fin de impedir que bajo ningún concepto el plano celestial y el terrestre se tocaran.

En una de las versiones del mito, Atlas engañó al divino héroe Hércules para que él aguantara los cielos sobre sus hombros (entendiéndose que era el único ser capaz de algo así además de Atlas), pero Hércules a su vez engañó a continuación al Titán para que volviera a cargar con el peso de los cielos.

Modernas interpretaciones del mito muestran a menudo a Atlas con el mundo sobre sus hombros, pero en la versión original eran los cielos los que sostenía, condenado a soportar su carga por toda la eternidad. (Cominik Bartsch, Flickr/CC BY 2.0)

Modernas interpretaciones del mito muestran a menudo a Atlas con el mundo sobre sus hombros, pero en la versión original eran los cielos los que sostenía, condenado a soportar su carga por toda la eternidad. (Cominik Bartsch, Flickr/ CC BY 2.0 )

Lección aprendida: si desafías a los antiguos dioses, asume los peligros que de ello se derivan.

Tántalo

Algo menos conocida en la lista de castigos eternos es la leyenda de Tántalo.

En el mito, este hombre era hijo de Zeus y una Oceánide (ninfa marina). Se convirtió en rey de Sípilo, región montañosa situada en lo que hoy es Anatolia. Tántalo no solo fue favorecido por Zeus, sino también por muchos otros dioses. A menudo cenaba con ellos en el Monte Olimpo, y se le concedían grandes honores. Sin embargo, se equivocó fatalmente al cometer varios y muy graves pecados contra los dioses. Se dice que robó ambrosía y néctar (comida y bebida de los dioses), que luego ofreció a sus amigos mortales para impresionarles. También robó uno de los animales favoritos de Zeus, un perro dorado, y reveló secretos divinos que Zeus había compartido con él.

Pero nada podía superar su última ofensa: Tántalo mató a su propio hijo, lo asó y sirvió este infame plato a los dioses en una cena de celebración. Omniscientes, ninguno de los dioses cayó en su sucia treta excepto Démeter, que sí comió parte del hombro del hijo de Tántalo.

Los dioses estaban tan furiosos y horrorizados que el propio Zeus aplastó a Tántalo hasta matarlo con un peñasco arrancado del monte Sípilo, para a continuación arrasar su reino como propina.

Finalmente, Zeus castigó a Tántalo con una eternidad de escasez y desesperación en el Tártaro. Se obligó al rey caído a permanecer de pie en una piscina que contenía agua fresca y limpia, con un árbol frutal cercano, cuyas ramas se encontraban siempre cargadas de apetitosa fruta. Dice la historia que Tántalo sentía una sed muy intensa, pero cuando abría la boca para beber del agua de la piscina, su nivel descendía hasta vaciarse del todo. También sentía un hambre atroz, pero la fruta, aunque tentadoramente cercana, quedaba por muy poco fuera del alcance de su mano.

Aún en la actualidad se utiliza la palabra ‘tantalizador’ o ‘tantalizante’ en diversas lenguas para describir algo que se desea y que parece tentadoramente cercano pero que queda fuera de nuestro alcance.

Está claro que comportarse de manera tan infame—faltar al respeto y traicionar a los dioses, asesinar y robar—aseguraba una eternidad de torturas, así estaba dispuesto.

La tortura de Tántalo no tenía fin. Óleo, 1630s-1640s. Public Domain

La tortura de Tántalo no tenía fin. Óleo, 1630s-1640s. Public Domain

Aunque los nombres de los dioses y su incidencia en nuestras vidas quizás hayan cambiado, la naturaleza humana no. Estos antiguos relatos todavía resuenan en nuestro interior, y sus advertencias aún siguen presentes en nuestro lenguaje cotidiano, influyendo sin duda en nuestros comportamientos y decisiones.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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