Portada-Escena del Yuddha Kanda, uno de los libros del Ramayana. Arriba a la izquierda se ve a la raksashi Trijata (con un sari rojo) en el Pushpaka Vimana, señalando el campo de batalla. Junto a ella está Sita, esposa de Rama. Arriba a la derecha aparece de nuevo el mismo personaje en el Vimana. Manuscrito del Ramayana de Udaipur (India, 1652) (Public Domain)

Astras y Vimanas: Armas de Destrucción Masiva y Naves Voladoras de la Antigua India

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Según los antiguos escritos de la India, los Vimanas se dividían en 4 clases principales:  rukmatripurasakuna y sundara. Estos, a su vez, se dividían en otras 113 subclases. En la ancestral literatura hindú se mencionan artefactos voladores indestructibles, con capacidad de invisibilidad, tecnología de visión nocturna, capaces de captar sonidos e imágenes de otras aeronaves enemigas. En el  Samarangana-Sutradhara también podemos encontrar desde velocidades, detalles técnicos y diseños hasta instrucciones sobre cómo maniobrarlas y el uso correcto de su combustible. El Ramayana, por su parte, añade:

 “Con estos métodos se puede construir un vimana grande como un templo…Debe haber cuatro depósitos de mercurio en su interior. Cuando se calientan por medio de un fuego controlado, el vimana desarrolla un poder de trueno por medio del mercurio. Si este motor de hierro, con uniones adecuadamente soldadas, se llena de mercurio y el fuego se dirige hacia la parte superior, desarrolla una gran potencia, con el rugido de un león, e inmediatamente se convierte en una perla en el cielo. Fuerte y durable debe ser hecho el cuerpo, como un gran pájaro volador, de material ligero. Dentro de él debe uno poner el motor de mercurio con su aparato calefactor de hierro por debajo. Por medio del poder latente en el mercurio que pone el impulsor del torbellino en movimiento, un hombre que se siente adentro puede viajar una gran distancia en el cielo de la manera más maravillosa.”

Rama regresa a Ayodhya y es vitoreado por sus súbditos. En esta antigua ilustración del Ramayana aparece el Pushpaka Vimana en tres ocasiones: dos en pleno vuelo (arriba) y otra después de haber aterrizado, más abajo a la derecha. (Public Domain)

Rama regresa a Ayodhya y es vitoreado por sus súbditos. En esta antigua ilustración del Ramayana aparece el Pushpaka Vimana en tres ocasiones: dos en pleno vuelo (arriba) y otra después de haber aterrizado, más abajo a la derecha. ( Public Domain )

El Ramayana (“Viaje de Rama”) cuenta las aventuras de Rama, una de las encarnaciones del dios  Vishnu, protector de la humanidad. Escrito en sánscrito y compuesto por 24.000 versos divididos en 7 volúmenes, se atribuye al sabio hindú  Valmiki quien debió escribirlo en torno al siglo III a. C. En él se narra la encarnizada lucha de  Rama contra los Asuras (demonios sedientos de poder) que deseaban dominar el mundo y parecen análogos a los Nefilim representados en el  Libro de Enoc. Frente a ellos se situaban los  Devas: deidades benévolas, cuyo nombre proviene de la palabra protoindoeuropea deiwos, un adjetivo que significaba ‘celestial’ o ‘brillante’.

LOS ASTRAS: LAS ARMAS DE DESTRUCCION MASIVA DE LOS DIOSES

Un Astra era un arma sobrenatural utilizada por una deidad concreta. Conjurarla o utilizarla requería del conocimiento de un mantra o invocación, aunque con ciertos Astras el conocimiento de su mantra era insuficiente: tenían que ser recibidos directamente de la mano de la deidad que la concedía como un don. Cada Astra poseía unas condiciones específicas de uso y la violación de dichas condiciones podría llegar a ser fatal. Debido al gran poder de estas armas, su conocimiento pasaba de maestro a discípulo de forma exclusivamente oral.

Los Astras juegan un rol muy importante tanto en el Ramayana como en el Mahabharata donde son utilizados en grandes batallas por arqueros como Rama, Karna o Bhisma. De hecho Rama mató a Ravana invocando el Brahmastra. Se ha planteado la posibilidad de que, al igual que sucedía con los Vimanas, algunos Astras funcionaran a partir de “depósitos de mercurio” o de líquidos muy semejantes, a los que se haría circular rotando a casi la velocidad de la luz.

Ilustración del Mahabharata: Ashwatthama disparando el Narayanastra ( Wikimedia Commons )

Existen varias docenas diferentes de Astras, según su “modus operandi” y características. Cada dios principal disponía de su propio Astra dotado de un determinado poder. Así, por ejemplo, el Devastra, utilizado por los  Devas, era el equivalente mítico de los misiles convencionales modernos; el  Asurastra, empleado por los  Asuras, era el equivalente mítico de los misiles biológicos modernos. También se menciona el temible y destructivo Brahmastra, don de  Brahma (el Creador), equivalente mítico de las armas nucleares modernas. Según se menciona en las sagas épicas de la India, el Brahmastra por sí solo era capaz de destruir el mundo entero.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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