Portada-Catedral de Chartres, Eure-et-Loir, Centro, Francia. Fachada norte. (Public Domain)

La catedral de Chartres: un lugar sagrado para cristianos y antiguos druidas paganos

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La monumental catedral de Chartres oculta tras sus muros historias que conectan el mundo de los antiguos druidas, el culto a la Diosa y el cristianismo. Se encuentra en una línea imaginaria que une Glastonbury, Stonehenge y las pirámides de Egipto. Es desde hace siglos uno de los símbolos del cristianismo francés.

No obstante, antes de que llegara el cristianismo al emplazamiento en el que se encuentra la catedral, éste ya era un lugar muy importante dentro del sistema de creencias pagano. Sus raíces legendarias proceden de la época en la que los druidas, sacerdotes celtas de Gran Bretaña y la Galia, celebraban sus ritos sagrados aquí. La región de Chartres fue altamente influenciada por los Carnutes, un pueblo galo que contaba con una amplia asamblea de druidas. Fueron mencionados por Cayo Julio César y Livio, que recogen algunas de las legendarias tradiciones de los carnutes.

Cristianismo y antiguas tradiciones

En las leyendas, los druidas creían que éste era un lugar en el que las energías espirituales emanaban del subsuelo. En la actualidad recibe el nombre de Chakra, lugar de poder asociado con el color verde y las energías del 4º Chakra (centro del corazón, el amor y la devoción). En aquella época, los galos erigían estatuas a la diosa madre protectora en la que esta aparecía acompañada de niños. Los antiguos cristianos quizás descubrieron alguna de estas esculturas y fue este hallazgo lo que les inspiró a crear la leyenda medieval de que los druidas habían predicho la historia de que una virgen daría a luz a un niño por el bien de la humanidad.

Durante la época galo-romana, se creía que las aguas subterráneas que recorren este lugar habían sido veneradas por los druidas. Dice también la leyenda que los soldados romanos atacaron a los cristianos cuando estos se encontraban celebrando su fe en el santuario de la Virgen. Parece que los cristianos identificaron a la diosa madre de los druidas con la Virgen María. Esto podría haber sido también la base para la futura idea de construir una magnífica catedral en este emplazamiento. De hecho se empezó a construir sobre la colina de Chartres en el siglo IV d. C.

En los primeros siglos del cristianismo se vivió en esta región una lucha entre las antiguas tradiciones de Chartres y las nuevas. Sin embargo, cuando llegó al poder el emperador Constantino, el cristianismo ya parecía estar bien asentado. Hubo al menos cinco catedrales en el lugar, siempre vinculadas al culto a la Virgen María, que se convirtió también en la patrona de Chartres. El mayor tesoro de esta iglesia lo constituía un pedazo de tela que se creía que había formado parte de una prenda de ropa (conocida como la Sancta Camisa) que llevaba María cuando dio a luz a Jesús.

“Adoración de los pastores”, óleo de Gerard van Honthorst, 1622. (Public Domain)

“Adoración de los pastores”, óleo de Gerard van Honthorst, 1622. (Public Domain)

En el año 876, la catedral ya era conocida como importante destino de numerosas peregrinaciones. Los peregrinos creían que la tela de la Santa Camisa de la Virgen era muy milagrosa. Cuando los normandos atacaron la ciudad en el siglo X, el obispo de Chartres hizo ondear la reliquia en lo alto de la iglesia, haciendo huir a los invasores y llevando a las gentes de Chartres a creer que estaban bajo la protección de la Virgen María.

La catedral, sin embargo, sufrió daños en los incendios de los años 1134 y 1194, aunque en ambos casos el templo fue inmediatamente reparado y la Sancta Camisa se salvó sin sufrir perjuicio alguno. Las gentes de Chartres llegaron a a conclusión de que este hecho era una señal del cielo, y que el lugar en el que se encontraba la iglesia era especial y merecedor de la construcción de un edificio más impresionante aún. Por esta razón se erigió la catedral de Chartres, que aún sigue en pie a día de hoy.

El templo de la Virgen Negra

Según la leyenda, la Virgen Negra era la señora de los templarios. La imagen de la Virgen Negra con el Niño fue encargada en el año 1508. Es quizás una copia en madera negra de la Virgen de plata que se encontraba con anterioridad en el altar principal. La imagen reposa en lo alto de un pilar y es llamada a menudo la “Señora del Pilar”. Antes de la Revolución Francesa, la Catedral de Chartres contaba con una segunda Virgen Negra en su cripta. Desgraciadamente, parece que fue quemada en medio de la agitación revolucionaria, aunque algunas fuentes aseguran que la catedral no sufrió daño alguno en esta época. A día de hoy, los turistas y peregrinos pueden admirar una copia de esta segunda imagen realizada en el año 1857 y que se encuentra en la propia catedral.

La Virgen Negra de Chartres. (DADIRRIDREAMING)

La Virgen Negra de Chartres. (DADIRRIDREAMING)

En la actualidad, la catedral de Chartres es también conocida como Cathédrale Notre-Dame de Chartres y se encuentra a unas 50 millas (80,47 kilómetros) de París. Está considerada como uno de los logros arquitectónicos más grandiosos de la historia. Las obras de la nave principal dieron comienzo en 1220, y la catedral fue oficialmente dedicada al rey de Francia Luis IX y a su familia el 24 de octubre del año 1260.

Este templo fue construido con una planta de cruz latina con tres naves, una girola y un corto transepto. Es redondeada en su cara oriental y alberga cinco capillas radiales. La simetría de esta iglesia es una excelente muestra de la maestría de la arquitectura gótica. Al norte cuenta con una aguja de gótico flamígero en la cúspide de una torre que alcanza los 113 metros de altura, mientras que la torre sur presenta una sobria aguja románica piramidal de 105 metros de altura y que es uno de los elementos más antiguos de la catedral.

Catedral de Chartres. (CC BY 2.0)

Catedral de Chartres. (CC BY 2.0)

El misterioso laberinto

En este impresionante corazón de la cristiandad, un suelo cubierto de antiguas piedras recicladas fue creado en el año 1205. En el pasado era utilizado por los monjes para realizar caminatas contemplativas, y aún sirve al mismo propósito para los peregrinos de hoy en día. El sendero que recorre el laberinto tiene una longitud de 293,83 metros. En el pasado, este laberinto disponía de una placa metálica con las figuras de Ariadna, Teseo, el Minotauro y otros personajes relacionados con el mítico laberinto del rey Minos.

Planta del laberinto de la catedral de Chartres (CC BY-SA 3.0)

Planta del laberinto de la catedral de Chartres (CC BY-SA 3.0)

La catedral de Chartres está repleta de simbolismo relacionado con la antigua mitología. Sus monumentales vitrales de colores datan de principios del siglo XII y fueron reparados en el siglo XVI. Entre sus motivos, aparte de las escenas religiosas de pasión y resurrección, símbolos sagrados, evangelistas, ángeles, etc., se incluyen también los reyes Salomón y Nabucodonosor y un faraón sin identificar. Hay también en estos vitrales símbolos relacionados tanto con el cristianismo como con otras tradiciones más antiguas.

La catedral de Chartres es también un símbolo de las tradiciones sagradas de épocas antiguas. Lleva siendo uno de los centros religiosos más importantes de Europa desde hace más de 2.500 años, y aún encierra a buen seguro numerosos secretos y leyendas por descubrir procedentes del mundo de los celtas y de los primeros cristianos.

El laberinto de la catedral de Chartres. (CC BY-SA 3.0)

El laberinto de la catedral de Chartres. (CC BY-SA 3.0)

La catedral de Chartres se incorporó a la lista de Lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en el año 1979. Todos los años, miles de personas visitan este templo. La mayor parte de ellos buscan una mayor cercanía con la divinidad, y habitualmente se considera que son devotos del dios cristiano. Sin embargo, Chartres se ha convertido también en un centro religioso importante para los paganos actuales.

Imagen de portada: Catedral de Chartres, Eure-et-Loir, Centro, Francia. Fachada norte. (Public Domain)

Autor: Natalia Klimczak

Traducción: Rafa García

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

 

Fuentes:

Titus Burckhardt, Chartres and the birth of the cathedral, 1996.

Margot E.Fassler, The Virgin of Chartres: Making History Through Liturgy and the Arts, 2010.

Jean Markale, Cathedral of the Black Madonna: The Druids and the Mysteries of Chartres, 2004.

http://www.gnostictemplars.org/MarkPinkham-TheForbiddenSecretsOfTheBlackMadonna.pdf

http://www.sacred-destinations.com/france/chartres-cathedral

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