Portada - Escena erótica de un mosaico romano de Centocelle, siglo I d. C. (Alberto Fernandez Fernandez/ CC BY SA 2.5)

Procreación, placer y castigo: costumbres y prácticas sexuales de la antigüedad

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Mucho de lo que es considerado normal en la actualidad podría haber sido visto como algo chocante en el pasado y viceversa. La idea se puede aplicar a numerosos aspectos de la vida cotidiana, como las costumbres relacionadas con el sexo y el matrimonio. Exponemos a continuación una serie de hechos sorprendentes sobre la vida marital y sexual en la antigüedad.

Pimienta y miel para aumentar el placer

Los antiguos griegos conocían diversas pócimas y ungüentos destinados a mejorar el rendimiento sexual. Uno de ellos, del que se suponía que provocaba una erección duradera, consistía en untar el pene con una mixtura de miel y pimienta machacada.

Otro texto griego aconsejaba: “Tritura las cenizas que quedan al quemar la cola de un ciervo y a continuación haz una pasta añadiendo vino al polvo.” Al aplicar este ungüento sobre el pene supuestamente se despertaba un furioso deseo sexual.

Dionisos en una viña acompañado de silenos. Ánfora ática de figuras negras atribuida al Pintor de Príamo (siglo VI a. C.) y hallada en el monte Abetone (Etruria). Museo Nazionale di Villa Giulia (Rome). (Public Domain). Dionisos era el dios griego de la cosecha de la uva, la elaboración del vino y su consumo, la locura ritual, la fertilidad, el teatro y el éxtasis religioso.

Dionisos en una viña acompañado de silenos. Ánfora ática de figuras negras atribuida al Pintor de Príamo (siglo VI a. C.) y hallada en el monte Abetone (Etruria). Museo Nazionale di Villa Giulia (Rome). (Public Domain ). Dionisos era el dios griego de la cosecha de la uva, la elaboración del vino y su consumo, la locura ritual, la fertilidad, el teatro y el éxtasis religioso.

Los griegos también empleaban una planta desconocida de la India de la que se decía que provocaba potentes erecciones tras frotarla sobre los genitales. Algunos hombres griegos afirmaban que bajo los efectos de esta planta eran capaces de alcanzar el clímax sexual hasta doce veces seguidas, y había indios que decían haberlo alcanzado hasta 70 veces seguidas. Para mitigar los efectos de este tratamiento al parecer había que verter aceite de oliva sobre los genitales.

Subastas de mujeres y la importancia de la virginidad

Aunque los matrimonios concertados son aún hoy en día una práctica cultural aceptada en algunos países del mundo, merece la pena examinar algunas de las formas bajo las que las gentes de la antigüedad seguían también esta práctica. Los matrimonios concertados eran algo habitual, por ejemplo, en la antigua Mesopotamia, y la unión adoptaba la forma de un contracto legal entre dos familias. Por otro lado, los cónyuges no se veían hasta que no tenía lugar la ceremonia.

En Sumeria y Babilonia el matrimonio era visto simplemente como una forma de garantizar la procreación, y por lo tanto como una norma que aseguraba la continuidad y la armonía de su sociedad. No tenía absolutamente nada que ver con la felicidad personal de la pareja en cuestión. Entre los romanos también eran habituales los matrimonios concertados.

En sus “Historias”, Herodoto nos habla de la existencia de ‘mercados de novias’ en los que se vendían mujeres jóvenes a hombres que buscaban una esposa. Esto ocurría una vez al año en las poblaciones de la antigua Babilonia. En estas subastas muchas jóvenes aptas para casarse eran reunidas ante un grupo de hombres que buscaban esposa. Cada una de las mujeres era vendida al mejor postor. Los más ricos competían por las muchachas más bellas, mientras que las menos agraciadas acababan siendo para individuos del pueblo llano, que no podían permitirse pujar por las más atractivas.

En épocas antiguas, las normas del matrimonio eran mucho más estrictas para las mujeres. En el antiguo Israel, por ejemplo, las mujeres debían llegar vírgenes al matrimonio. Por otro lado, no se exigía a los hombres que fueran vírgenes en el momento de casarse. Además, si un hombre acusaba a su esposa de no ser virgen en el momento de casarse, la mujer corría el riesgo de ser apedreada hasta la muerte. Si se demostraba que la acusación era falsa, el hombre era simplemente azotado u obligado a pagar una multa por ello.

‘El mercado de mujeres de Babilonia’, óleo de Edward Long. (Public Domain)

‘El mercado de mujeres de Babilonia’, óleo de Edward Long. ( Public Domain )

Prostitución para aplacar a los dioses

La prostitución masculina era ampliamente aceptada en las sociedades griega y romana. En Atenas se aplicaba un impuesto sobre los ingresos por prostitución, tanto masculina como femenina, de modo que esta actividad estaba en realidad regulada por el estado.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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