Portada - Fotocomposición. A la izquierda, Faustina la Menor (CC BY-SA 3.0). A la derecho, Faustina la Mayor (CC BY 3.0).

Un poderoso tándem formado por madre e hija: ¿cómo transformaron la sociedad romana las dos Faustinas?

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Busto de Antonino Pío, Gliptoteca de Munich. (Public Domain)

Busto de Antonino Pío, Gliptoteca de Munich. ( Public Domain )

Faustina y Antonino tuvieron cuatro hijos. Lamentablemente, la mayoría de ellos murió a edades muy tempranas. Dos varones, Marco Aurelio Fulvio Antonino y Marco Galerio Aurelio Antonino, fallecieron antes del año 138. Además, su hija Aurelia Fadilla, que se casó con Elio Lamia Silvano, murió en el 135. La única hija superviviente se casó con su primo Marco Aurelio, y muy pronto siguió los pasos de su madre.

Faustina la Menor, una emperatriz de fama eterna como Roma

Annia Galeria Faustina, conocida como Faustina II o Faustina la Menor, se crió en la corte imperial con sus padres. Su madre le enseñó a ser valiente y a leer mucho, y sus aptitudes políticas e intelectuales eran únicas. En abril o mayo del año 145 se casó con Marco Aurelio, quien más tarde se convertiría en un famoso emperador y filósofo. Parece que ambos formaron una pareja perfecta, complementándose de un modo increíble: ambos estaban muy preparados intelectualmente para una vida tan exigente, y fueron capaces de llevar a la práctica extraordinarias ideas concebidas para su reino.

Faustina la Menor. (CC BY-SA 3.0)

Faustina la Menor. ( CC BY-SA 3.0 )

Lamentablemente, tampoco nos han llegado demasiados detalles sobre su relación, ni sobre la vida de Faustina la Menor en general. Sin embargo, sí que sabemos que su relación con Aurelio era sólida. Incluso cuando fue acusada de apoyar una rebelión contra el emperador, él estuvo a su lado. Faustina fue su compañera en el estudio de la filosofía y en el transcurso de las campañas militares. Siguió a su marido a muchas regiones del Imperio. Nunca supuso una carga para él, y su valentía hizo que fuese muy respetada entre los soldados. Al parecer ejerció una gran influencia en la magnitud de las fuerzas que protegían al emperador. Faustina fue la sirviente más fiel de su marido, pero también fue una mujer lo suficientemente fuerte como para defender la igualdad entre hombres y mujeres.

Faustina la Menor influyó en el reinado de Aurelio con su interés por el destino de las mujeres y de los más pobres. Dio a conocer sus opiniones. Además de ser una activa política y emperatriz, hizo uso de sus aptitudes para ser una esposa modelo. Trajo al mundo a trece hijos, entre ellos los famosos Cómodo y Lucila. El hecho de tener tantos hijos la hizo muy respetada en todo el Imperio, pero eso no le impidió continuar alimentando su innata búsqueda intelectual. Continuó la extraordinaria misión de su madre. Su ajetreada vida solo fue detenida por su pronta muerte cuando Faustina tenía unos 45 años. Tal y como ya le había sucedido a Antonino en el pasado, Aurelio se derrumbó psicológicamente tras la muerte de su esposa.

Busto de Marco Aurelio en el Musée Saint-Raymond de Toulouse, Francia. (CC BY-SA 3.0)

Busto de Marco Aurelio en el Musée Saint-Raymond de Toulouse, Francia. ( CC BY-SA 3.0 )

Recordando a las Faustinas

Ambas Faustinas, madre e hija, se convirtieron en parte del glorioso pasado del Imperio Romano. Fueron esposas modelo, pero también ejercieron una extraordinaria influencia en la corte imperial de sus esposos. Su comprensión de las necesidades de las mujeres transformó las vidas de las damas romanas. Sus mentes brillantes les permitieron ser respetadas e incluidas como deidades tras su muerte. A día de hoy, las monedas dedicadas a las dos Faustinas todavía son muy populares entre los coleccionistas.

Áureo romano con la efigie de Faustina la Menor (CC BY-SA 3.0)

Áureo romano con la efigie de Faustina la Menor ( CC BY-SA 3.0 )

Denario acuñado en honor a Faustina la Mayor. (CC BY-SA 2.5)

Denario acuñado en honor a Faustina la Mayor. ( CC BY-SA 2.5 )

Antiguamente, a las mujeres les gustaba guardar monedas con la efigie de las Faustinas, y acabaron por ser consideradas amuletos. Las mujeres romanas creían que las Faustinas podían traerles felicidad, riqueza y buena suerte. Mucha gente aún piensa lo mismo en nuestros días, y por esta razón las tratan con la consideración que merecen.

Imagen de portada: Fotocomposición. A la izquierda, Faustina la Menor ( CC BY-SA 3.0 ). A la derecho, Faustina la Mayor ( CC BY 3.0 ).

Autor: Natalia Klimczak

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

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