Portada - Varias imágenes de gigantes en el arte del antiguo Egipto recopiladas por Muhammad Abdo. Fuente: Muhammad Abdo.

Gigantes en el antiguo Egipto (2ª parte): pruebas físicas de su existencia

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En la 1ª parte de esta investigación sobre gigantes, inspirada en el reportaje del hallazgo de un supuesto faraón 'gigante' que alcanzaba una estatura 13 centímetros mayor que el promedio del antiguo Egipto, Hugh Newman trae a la luz evidencias de los gigantes más importantes de Egipto en el registro histórico. Aquí podremos ver algunas evidencias físicas más creíbles que apuntan a la existencia en la antigüedad de egipcios mucho más altos que la media.

Un rey gigante con más de 2,40 metros de altura

El rey Khasekhemui (escrito también Khasekhemwy y Khasekhem, ca. 2690 a. C.) fue el último faraón de la Dinastía II del antiguo Egipto, con base en Abidos, y participó en la construcción de Hieracómpolis, capital predinástica. Este es el mismo lugar en el que fue descubierto el cuchillo gigante mencionado en la primera parte de este artículo . Fue enterrado en la necrópolis de Umm el-Qa'ab en lo que ha sido descrito en el pasado como la más antigua estructura de piedra de Egipto. La gran tumba de piedra caliza no era en modo alguno elaborada, y cuando el profesor Robert Temple investigó el yacimiento en el 2001 quedó asombrado al ver lo primitiva que era la calidad de su construcción. Especialmente en comparación con la pirámide escalonada de Zoser en Saqqara, que ha sido datada en el inicio de la Dinastía III, pocos años más tarde. Se cree también que Zoser habría ‘enterrado’ a Khasekhemui en este lugar antes de trasladarse al norte, a la zona de Saqqara.

Arriba: Edificios funerarios de Hieracómpolis. Abajo: Lugar de enterramiento (izquierda) y mapa del cementerio (derecha). Cortesía de Google Earth y “Odyssey, Adventures in Archaeology”

Arriba: Edificios funerarios de Hieracómpolis. Abajo: Lugar de enterramiento (izquierda) y mapa del cementerio (derecha). Cortesía de Google Earth y Odyssey, Adventures in Archaeology

El esqueleto de Khasekhemui nunca fue encontrado, lo que sugiere que su tumba fue saqueada mucho antes de las excavaciones. Este faraón de la Dinastía II es único en la historia egipcia por aparecer los símbolos tanto de Horus como de Seth en su serekh. Algunos egiptólogos creen que esto se hizo en un intento de unificar a las dos facciones, aunque después de la muerte del faraón Seth fue retirado del serekh permanentemente. Khasekhemui fue el rey egipcio más antiguo conocido que construyó estatuas de sí mismo.

Pero lo más sorprendente de este faraón es el hecho de que era una especie de gigante. Flinders Petrie, quien fue el primero en excavar el yacimiento, halló pruebas del siglo III a. C. según las cuales el faraón medía “... 5 codos y 3 palmos de alto, lo que serían unos 8 pies ingleses (2,44 metros), si se estaba utilizando el codo corto de 17,4 pulgadas.” En la más reciente traducción de Manetón podemos leer que: “…medía cinco codos y tres palmos (ocho pies y medio) de alto” . Se cree que Manetón habría sido un sacerdote egipcio de Sebennytus que vivió durante la época ptolemaica a principios del siglo III a. C. y escribió sobre este gigante en su Aegyptiaca (Αἰγυπτιακων), o Historia de Egipto , un libro escrito a petición de Ptolomeo II Filadelfo.

Sin embargo, si utilizamos el 'codo real' su altura aumenta a los 14 pies y 7 pulgadas (4,45 metros). Teniendo en cuenta que era un 'rey' quizás deberíamos considerar el codo 'Real' como posibilidad, aunque este tipo de estatura está completamente fuera del rango normal del ser humano, a pesar de resultar tentadora y estar correlacionada con otros documentos. El rango más conservador de altura de 8 pies a 8 pies y 6 pulgadas (2.44-2.6 metros) parece sin duda mucho más probable. Hay una estatua de este faraón expuesta en el Museo Ashmolean de Oxford, pero no aporta detalles de cuál era su altura.

Estatua de Khasekhemui hecha de piedra caliza y expuesta en el Museo Ashmolean de Oxford. Fotografía: Hugh Newman.

Estatua de Khasekhemui hecha de piedra caliza y expuesta en el Museo Ashmolean de Oxford. Fotografía: Hugh Newman.

El faraón Khasekhemui habría reinado durante 48 años, unificando el Alto y el Bajo Egipto durante su reinado. Tal vez era temido, ya que un rey de esta estatura debió haber sido muy influyente, destacando entre sus contemporáneos y sus enemigos. También es importante tener en cuenta que la evidencia inscripcional más antigua de un rey egipcio en el asentamiento libanés de Biblos pertenecía al reinado de Khasekhemui.

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