Portada - Universo ordenado y texto cuneiforme (Dominio público). Estatua de Gilgamesh. (CC BY 2.0)

La verdad sobre los Anunnaki: los mitos de los Nefilim y los gigantes en la historia de la humanidad – Parte II

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Gilgamesh, el rey héroe de la ciudad de Uruk, luchando contra el ‘Toro celestial’ (0045269/CC BY-SA 4.0))

Gilgamesh, el rey héroe de la ciudad de Uruk, luchando contra el ‘Toro celestial’ (0045269/ CC BY-SA 4.0 ))

Los gigantes reinan en el monte Hermón

Volviendo al tema del monte Hermón, Gilgamesh no es el único antiguo gigante directamente asociado con este lugar sagrado. Varios libros del Antiguo Testamento ( Números, Deuteronomio y Libro de Josué ) dan testimonio de la batalla de Moisés y los israelitas contra Og, rey amorreo de Basán. En Deuteronomio 3,11, Og es descrito como “último superviviente de los refaítas (gigantes)”, y su cama (o sarcófago) habría medido unos nueve codos de largo por cuatro de ancho, lo que significa que Og alcanzaría los 12 ó 13 pies (aproximadamente cuatro metros) de altura.

En Josué 12,5 se revela que Og “dominaba en la montaña de Hermón y Salká, y todo el Basán […]”, una región que incluye las laderas del monte Hermón y los altos del Golán.

Entidades del inframundo

Otro factor que conecta a los Anunnaki con la historia de los Vigilantes y su descendencia es su condición de seres del inframundo. En los ciclos mesopotámicos, los Anunnaki son descritos con frecuencia como “hados” o jueces de los muertos, habitando el reino subterráneo y desempeñando su función como “espíritus de la tierra”. En tablillas descubiertas en Nippur datadas en torno al 2000 a. C., los Anunnaki son “los siete jueces”, entidades del inframundo que acompañan a Ereshkigal, diosa del reino subterráneo. Cuando Ishtar desciende y es presentada ante la asamblea, ellos fijan sus “ojos de muerte” sobre ella, haciendo que perezca.

Estatuilla de Hécate de principios del siglo XIX, diosa con quien se sincretizó Ereshkigal. (Dominio público)

Estatuilla de Hécate de principios del siglo XIX, diosa con quien se sincretizó Ereshkigal. ( Dominio público )

Arrojados al infierno

La morada de la montaña del dios cananeo El también es con frecuencia asociada con manantiales naturales y ríos subterráneos secretos u ocultos. Pipinski asocia estas connotaciones con las fuentes del río Jordán, una de las cuales es el manantial de Banias, que nace a los pies del monte Hermón. Explica además que se creía antiguamente que la montaña cubría “uno de los canales de las profundidades o del océano desde los cuales llegaron las aguas del Diluvio... una erupción del océano subterráneo sobre el que se creía que descansaba la tierra.”

En el Libro de Enoc , Dios ordena al arcángel Miguel: “ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, […] Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la tierra […]” (Libro de Enoc, 10,11-12), mientras que a Rafael le manda: “Encadena a 'Asa'el de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que está en Dudael y arrójalo en él.” (Libro de Enoc 10,4)

Antiguo relieve hitita de Yazılıkaya, santuario de Hattusa. En él podemos observar a los doce dioses del inframundo, a quienes los hititas identificaban como los Anunnaki mesopotámicos. (Klaus-Peter Simon/CC BY 3.0)

Antiguo relieve hitita de Yazılıkaya, santuario de Hattusa. En él podemos observar a los doce dioses del inframundo, a quienes los hititas identificaban como los Anunnaki mesopotámicos. (Klaus-Peter Simon/ CC BY 3.0 )

Hay también referencias al destino de los Vigilantes en los libros del Nuevo Testamento, entre ellos la Segunda epístola de Pedro , en la que podemos leer: “[…] Dios no perdonó a los Ángeles que pecaron, sino que, precipitándolos en los abismos tenebrosos del Tártaro, los entregó para ser custodiados hasta el Juicio;” (II Pedro, 2,4). La palabra de origen griego Tártaro, que aparece en este versículo, hace referencia al infierno más profundo de la mitología griega —la prisión de los Titanes.

No sólo eran gigantes los Titanes, sino que además, al igual que los Anunnaki, eran la descendencia de una diosa de la Tierra (Gaia) y una deidad del cielo (Urano). Algunos estudiosos consideran probable que el mito griego estuviera basado ampliamente en las antiguas mitologías orientales. El mismo concepto se repite de nuevo en la Epístola de Judas , versículo 6, que menciona: “[…] los ángeles, que no mantuvieron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con ligaduras eternas bajo tinieblas […]." 

Uno de los gigantescos Titanes, Atlas, quien fue castigado a sostener los cielos sobre sus hombros por toda la eternidad. (Dominio público)

Uno de los gigantescos Titanes, Atlas, quien fue castigado a sostener los cielos sobre sus hombros por toda la eternidad. ( Dominio público )

La verdadera identidad de los Anunnaki

Es sobradamente conocido que los ciclos mitológicos arquetípicos de las tradiciones mesopotámica y del Próximo Oriente tienen un origen común, y que los temas de estos ciclos también aparecen en textos bíblicos, extra-bíblicos e incluso coránicos. El propósito de este artículo es identificar el concepto mítico específico presente en los Anunnaki en el mundo antiguo.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

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