Portada - Mamut lanudo (CC by SA 2.0)

Una tarea mastodóntica: ¿cómo decidir qué especies resucitar?

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La resurrección de especies desaparecidas mediante tecnologías de vanguardia, como por ejemplo la edición genética, debería dirigirse con preferencia a especies extinguidas recientemente más que a otras más antiguas, según la opinión de un experto biólogo conservacionista de la Universidad de Otago.

En un editorial especial publicado recientemente en la revista Functional Ecology, (“Ecología Funcional”), el profesor Philip Seddon, del Departamento de Zoología de la Universidad de Otago, sugiere que las especies desaparecidas hace largo tiempo, como por ejemplo el mamut lanudo, no deberían ser el objetivo principal en los esfuerzos por recuperar especies extinguidas.

Según el profesor Seddon, la posibilidad de resucitar especies mediante la clonación o la reconstrucción genética utilizando herramientas como el CRISPR para la edición del genoma ha cautivado la imaginación tanto de científicos como del público en general en los últimos tiempos.

“Sin embargo, aunque la idea de resucitar mamuts, por ejemplo, podría ser atractiva por su potencial para impresionar, probablemente sería mejor encaminar nuestros esfuerzos a especies en las que los beneficios para la conservación sean más claros.”

En teoría el mamut lanudo podría ser recuperado utilizando muestras tomadas de restos momificados conservados en el ‘permafrost’ (Dominio público)

En teoría el mamut lanudo podría ser recuperado utilizando muestras tomadas de restos momificados conservados en el ‘permafrost’ (Dominio público)

“El nicho ecológico en el que los mamuts –o los moa por ejemplo– vivían en el pasado ya no existe en absoluto de forma significativa. Si trajéramos de vuelta a estas especies, aparte de la mera curiosidad científica, estos animales probablemente serían incapaces de adaptarse a nuestros modernos ecosistemas.”

En cambio, en opinión del profesor Seddon el objetivo debe ser utilizar las técnicas de clonación para recrear ejemplares de especies que se hayan extinguido recientemente, sumado a un esfuerzo decidido por impedir en primer lugar la desaparición de especies en peligro.

Según los científicos, el entorno que habitaba antiguamente el moa (en la imagen) ya no existe, por lo que resultaría problemático resucitarlo (Dominio público)

Según los científicos, el entorno que habitaba antiguamente el moa (en la imagen) ya no existe, por lo que resultaría problemático resucitarlo (Dominio público)

“El dinero y el considerable esfuerzo que requeriría recuperar, reintroducir y gestionar en estado salvaje poblaciones viables de especies extinguidas en el pasado, implicarían que inevitablemente habría menos recursos disponibles para contrarrestar las amenazas a las que se enfrentan muchas de las especies que actualmente están en peligro de extinción, pero que aún pueden salvarse.”

El profesor Seddon plantea asimismo que será inevitable que se inicien proyectos para la resurrección de especies extinguidas en el futuro.  

“La realidad de esta idea es demasiado seductora como para ignorarla, y podría ser producto de imperativos y motivaciones estéticos, comerciales, científicos o de cualquier otro tipo no previsto hasta ahora,” apunta Seddon.

Al comentar los artículos sobre la recuperación de especies extinguidas publicados en el número especial de Functional Ecology, el profesor Seddon concluye que de ellos se derivan dos mensajes principales.

“El primero es que los riesgos e incertidumbres planteados se reducirían en gran medida, y por lo tanto la probabilidad de conseguir un beneficio conservativo gracias a la producción y liberación de especies resucitadas aumentaría si los candidatos a la resurrección se escogen entre las especies extinguidas más recientemente.”

Si los científicos decidieran traer de vuelta a alguna especie recientemente extinguida podrían elegir por ejemplo al Tigre de Tasmania (Dominio público)

Si los científicos decidieran traer de vuelta a alguna especie recientemente extinguida podrían elegir por ejemplo al Tigre de Tasmania (Dominio público)

“Segundo, y lo que quizás sea más importante, la extinción de cualquier especie marca un límite significativo que, una vez cruzado, no puede revertirse del todo, a pesar de la promesa aparente de poderosas nuevas tecnologías.”

Finalmente, Seddon apostilla:

“Nuestros objetivos de conservación principales deben ser por lo tanto, como han sido siempre, evitar la pérdida de especies, y una de las contribuciones más significativas a realizar por la ‘tecnología de resurrección’ sin duda podría ser en primer lugar la de impedir estas extinciones.”

Imagen de portada: Mamut lanudo (CC by SA 2.0)

Fuente: University of Otago. "A mammoth task: How do we decide which species to resurrect?." ScienceDaily. ScienceDaily, 16 May 2017. www.sciencedaily.com/releases/2017/05/170516092615.htm.

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