Stone-Circle._rapvue14.jpg

La Resurrección del Stonehenge de Australia

(Leer articulo en una sola página)

En 1939, Frederic Slater, Presidente de la Sociedad de Investigación y Educación Arqueológica Australiana, se hallaba investigando junto a un compañero una disposición de piedras aborígenes, que citó como el “Stonehenge de Australia". Sin embargo, aquel lugar se dio por perdido durante los siguientes 63 años.

Este conjunto de piedras era impresionante y lo quiere ser una vez más hoy en día, dado que es mucho más que una simple colección de rocas, signos y símbolos colocada sobre un montículo. Según Slater: "el montículo es uno de los más antiguos... podría decir el más antiguo y las formas de templo son las más antiguas del mundo, existen desde la... llegada del primer hombre". Pero no sólo el montículo constituye el primer templo, sino que la narrativa y las crónicas cuentan que es tan apasionante como  sublime, tanto que Slater afirmó que conforma "la base de todo el conocimiento, toda la ciencia, toda la historia y todas las formas de escritura".

Sin duda se trata de una serie muy osada de declaraciones porque se supone que la humanidad actual tuvo su origen en África. Nos cuentan que unas pocas almas inquietas y curiosas pusieron un pie fuera del suelo africano hace unos 60.000 años, difundiendo su cultura y genes. No existe posibilidad alguna para Australia de formar parte en esta construcción teórica, a no ser como una idea adicional o, simplemente, una colonia africana, habitada por navegantes que zarparon hacia sus costas.

El Primer Lenguaje Sagrado que Slater afirmó haber descifrado es muy complejo, multinivel y en su último recuento parece contar con "28.000 palabras": mucho más diferente y complicado de lo que se podría suponer, en relación con la primera lengua hablada sobre la Tierra. Somos de la opinión que este complejo lenguaje se difundió a lo largo de la mayoría de las regiones costeras de Australia unificadas bajo la Ley del Sur. Los textos históricos y lingüísticos proponen que la primera lengua era ruda y limitada a las emociones más básicas y a los objetos para, poco a poco ir aumentando, lentamente, en número de vocablos y sofisticación. En aquel sistema un símbolo podía llegar a tener cuatro significados diferentes. Este método de comunicación formal estaba compuesto por números, señales de mano, disposiciones de piedras, elementos, árboles, sonidos de las letras, formas de animales, etc. La intrincada combinación de toda clase de disciplinas y temas, aparentemente no relacionados, creó una fusión constante hacia una escritura en gran contradicción con un rudimentario punto de partida lingüístico y poniendo en duda muchas conjeturas relativas al desarrollo y a la evolución humanos.

Dejando a un lado los primeros informes de los ancianos aborígenes de Lore y la integridad de las declaraciones de Slater lo cierto es que la logística, la tecnología y los esfuerzos entregados en la creación de este montículo son algo sin precedentes en Australia y merecen mucha más dedicación arqueológica. Mi opinión tras observar a una distancia corta los cientos de toneladas de arena, arcilla y piedra arenisca que conforman el montículo, depositados en la cima de esta llanura pantanosa, es que no forman parte de la geología local. Según Slater y su compañero de trabajo, el depósito más cercano de arenisca está a más de veinte kilómetros de distancia. El problema es que hasta la llegada de Cook nadie en Australia conocía la rueda, la polea, ni usaban carretillas o cinceles metálicos para cortar y mover rocas y no hay tampoco ningún otro ejemplo de montículo aborígen o disposición de piedras que superen una tonelada de peso.

Por supuesto las conclusiones de Slater son subjetivas y merecen un examen, pero también existen hechos y datos objetivos. Frederic Slater fue un eminente egiptólogo y se sabe que en 1940 funcionarios del gobierno visitaron al dueño de los terrenos amenazándolo con confiscar sus tierras simplemente por la presencia de estas piedras verticales: estos son algunos de los hechos indiscutibles. Sus opiniones y nuestra confirmación, obviamente necesitan de un debate y de explicaciones alternativas, pero parece que no se quiere profundizar en el tema, pese a  los estudios arqueológicos in situ y al hecho de que los ancianos aborígenes confirmen la versión de Slater.

Parte 2

Autor:Steven y Evan Strong

Traducción: Sofia Pollon

Revisión: Moreno Montañaroja

Este articúlo fue publicado originalmente en inglés en www.ancients-origins.net y ha sido traducido con permiso.

Nuestra Misión

Ancient Origins pretende descubrir e investigar lo que creemos representa la parte más importante de los conocimientos que podemos lograr como seres humanos: nuestros orígenes.

Si bien hay quien podría pensar que poseemos ya un conocimiento profundo sobre el tema, pensamos que aún existen infinidad de enigmas y misterios que necesitan ser estudiados.

Por lo tanto, alentamos a una comunidad abierta dedicada a la investigación, la comprensión y explicación de los orígenes de la vida de nuestra especie en el planeta Tierra: organizamos, apoyamos y también financiamos los esfuerzos que van en esta dirección.

Nuestro objetivo es ir más allá de las teorías, y presentando una evaluación precisa de la investigación actual, resaltamos y ofrecemos puntos de vista alternativos a las declaraciones de la ciencia y arqueología convencionales.

Embárcate con nosotros en un viaje para explorar civilizaciones perdidas en el tiempo, antiguos lugares y hallazgos y misterios científicos inexplicables, mientras reconstruimos conjuntamente la historia de nuestros orígenes.

Next article